Romina Cardillo de Nous Etudions: “El futuro de la moda son los biotextiles”

Romina Cardillo de Nous Etudions: “El futuro de la moda son los biotextiles”

Heredera de la creadora de la marca María Vázquez, apuesta por las prendas genderless, el slow fashion y la materia prima de laboratorio. Sus colecciones cápsula se venden en Europa a través de la mayor plataforma de shop online de diseño de autor.

Romina Cardillo es una de las diseñadoras argentinas de mayor proyección internacional. Y referente entre las que buscan generar, desde Buenos Aires, un cambio en la raíz de la industria. Su etiqueta Nous Etudions apuesta por esa revolución basada en la experimentación con los biotextiles para modificar el modelo de negocio desde adentro. Cardillo comenzó su carrera en María Vázquez, empresa de su familia. Pero aclara que ese era el sueño de su mamá, no suyo.  Pionera de la moda sin género y comprometida con el slow fashion, su marca se comercializa en Europa a través del grupo Net-a-Porter. Fue elegida por la editora Sara Maino para mostrar sus creaciones en Vogue Talents. Y también las presentó en Milan Fashion Week y en la feria Pitti junto a sus compatriotas Lucía Chain, Matías Hidalgo, Vanesa Krongold y 12 NA. Este año debutó en London Fashion Week a través de Fashion Scout, una plataforma que difunde el diseño emergente de todo el mundo.

Las colecciones de Nous Etudions se venden en Europa a través de Net-a-Porter. ¿Cuál fue el impacto en tu dinámica de trabajo?

Me acostumbré a trabajar con anticipación porque 4 ó 5 meses antes tienen que estar los bocetos, las fotos de los looks y las propuestas de make up, ya que hay un gran manejo de la previa. Acá, en cambio, si bien somos muy profesionales, lo definís en un mes. Allá aún se siguen mostrando colecciones que se van a vender recién dentro de un año, pero también existen el resort o la precolección, que son más inmediatas. Yo, como estoy en el slow fashion, trato de no trabajar temporadas sino colecciones cápsula. Entonces, la misma serie que manejo allá es la que presento acá. Pero cambié mi negocio: con Nous venía trabajando lanzamientos cada 6 meses, pero cuando decidí que me iba a volcar más al mercado internacional, reestructuré. Así surgieron el pre-order, dejar el local para centrarme en el showroom y trabajar a pedido con los mayoristas de todo el país en un esquema similar al que tengo con los buyers: con el 30 por ciento por adelantado para que la colección no se pague de mi bolsillo. Es una forma de implementar stock cero y no estancarme con remanentes. Ni hablar de los desperdicios, que dañan al medio ambiente.

¿Creés que las colecciones cápsula son parte del antídoto al fast fashion?

Una pionera de ese modelo es Stella McCartney, aunque sigue dividiendo sus colecciones por temporada y se presenta en las semanas de la moda. Con las series de entretiempo surgen otros espacios para presentarse que permiten romper un poco el calendario. Pero igual la industria de la moda es difícil de cambiar, aunque sea un ritmo que no puede sostener. El fast fashion dejó mucho en evidencia: expuso prácticas de los consumidores y de los diseñadores que no están buenas.

¿Cómo fue que, de trabajar en María Vázquez, creada por tu madre y con concepto mainstream, pasaste a lanzar una marca de autor y de moda sustentable?

Surgió como una filosofía personal. En Grupo 134, mi primera marca, también trabajé en lo sustentable. Como diseñadora, mi trabajo está a la vista de todos. Y mis errores, también. Fui evolucionando, intentando informarme y darle un giro a mis proyectos. Empecé a tomar medidas en cuanto a mi proceso de producción como forma de profundizar una identidad. Cuando estudiaba Diseño, me sentía vacía. Mis referentes eran Martin Margiela y Comme des Garçon, que no eran marcas sustentables pero sí tenían ese mensaje. Fue Turquesa Topper, directora de Diseño y Gestión de Estéticas para la Moda de la UADE, quien me explotó la cabeza cuando me dijo que yo no estaba estudiando sólo diseño sino que también era una comunicadora, y que siempre iba a tener que dar un mensaje. Saber eso fue fundamental. Así, me fui haciendo ante el ojo del consumidor. Por eso, quien me sigue hace tiempo sabe que el concepto de Nous no es una postura sino el resultado de un camino que fui recorriendo. Todo el tiempo me replanteo el hecho de trabajar en la segunda industria más contaminante del mundo. Con mi colega Lucía Chain decimos que a lo mejor esa es nuestra misión: pelear desde adentro para que el consumo cambie, y ser una opción de transición para que las nuevas generaciones adopten el biotextil.

¿Por qué elegiste trabajar con biotextiles desde la Argentina, un mercado tan periférico para la vanguardia de la moda?

Los textiles que nacen en el laboratorio hacen que la moda se mezcle con la ciencia, la biología y la tecnología. El futuro de la indumentaria va a seguir por ese camino: no se tratará de enfocarse tanto en el diseño de las prendas sino de la materia prima. Reciclar y no contaminar está muy bien, pero el futuro de la moda son los biotextiles.

¿Cómo llegó Benito Cerati como imagen de la colección #NoTitle?

Siempre trabajé el concepto de genderless y de belleza no estereotipada. Con Benito sentí que es la representación de una nueva generación. Tiene algo que enamora a todos... Quise hacer una cápsula que realmente fuera no gender y apostar por siluetas que puedan ser llevadas por cualquiera.

Sostenible things

Es el nombre de la muestra que abrirá en el Museo Ferragamo, en Florencia, en abril de 2019. Las diseñadoras argentinas Romina Cardillo y Lucía Chain fueron invitadas por la editora de Vogue Italia, Sara Maino, y la casa Ferragamo, a exponer sus diseños en esa exhibición que se podrá visitar hasta 2020.

Comentarios0
No hay comentarios. Se el primero en comentar

Shopping