PROVINCIA

Escapadas: los 5 pueblos de Buenos Aires que tienen las mejores parrillas y pulperías de campo

A pocos kilómetros de la capital, estas propuestas invitan a hacer un viaje en el tiempo y pasar un fin de semana diferente.

No hace falta irse muy lejos para desconectarse unos días. La Provincia de Buenos Aires está repleta de atracciones y rincones divertidos que valen la pena visitar. ¿Y qué mejor que hacerlo este fin de semana?

Una propuesta perfecta para un fin de semana de invierno puede ser conocer las pulperías de la provincia. Estas solían ser un centro de abastecimiento de vestuario, medicinas, herramientas, alimentos, objetos de uso cotidiano, así como también un lugar de sociabilidad donde los vecinos se reunían para conversar sobre eventos políticos, chismes y realizar actividades de esparcimiento.

Estos antiguos almacenes hoy sirven como amplios espacios, rodeados de naturaleza, tranquilidad y cercanía con la Capital Federal, el combo perfecto para una escapada express y disfrutar de la gastronomía que ofrecen.

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1. Uribelarrea

Perteneciente al partido de Cañuelas, Uribelarrea está a tan solo una hora de auto y a 84 kilómetros de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Este pueblo es reconocido por su excelente gastronomía, con su comida típica de restaurantes de campo, charcuterías, pulperías, casas de té y ferias de emprendedores.

Además cuenta con un abanico de opciones de restaurantes de campo para disfrutar - como El Palenque, Macedonio y La Uribeña. Entre sus platos más destacados se encuentran recetas tradicionales como: asados, embutidos y quesos.

Otros de los imperdibles del pueblo es La Pulpería de Uribe, pequeño pero con espacio al aire libre. Además de vender mates y productos típicos regionales, se suman los alfajores de elaboración propia.

2. Carlos Keen

La localidad de Carlos Keen queda a 88 kilómetros del Obelisco. Es un destino de pequeña extensión - sólo alcanza a 6 u 8 cuadras de largo por 2 o 4 de ancho y unos 500 habitantes - que con el paso del tiempo se ha convertido en uno de los polos gastronómicos más lindos y desconocidos de Buenos Aires.

Ideal para disfrutar un fin de semana al aire libre rodeado de lindos paisajes, así como de buena comida. Cuenta con muchos lugares para ir a comer, aunque su fuerte son las parrillas. Una de las más recomendadas es La Casa de la Ñata, donde ofrecen carnes a las brasas, picadas y pastas. Y también Lo de Tito, una parrilla libre que ofrece tranquilidad con sus mesas al aire libre, que dan la posibilidad de comer en un lugar amplio y relajante, bajo los árboles.

3. Tomás Jofré

A una hora y media de viaje en auto, este pueblito muy cercano a Mercedes y ubicado a 98.9 km de Buenos Aires recibe miles de personas durante el fin de semana.

Es una de las localidades bonaerenses con mayor desarrollo gastronómico, y aunque tenga una gran variedad de restaurantes, el imperdible es Silvano. Su dueño, Juan Domingo Pedro Silvano, lo inauguró como almacén en 1924. Excelente para degustar una entrada con jamón crudo casero, queso Pategrás y salame mercedino, acompañados con galletas de puño.

Si buscas una parrilla, Almacén Fronteras alterna menú libre (entrada de quesos y fiambres, pasta, asado, guarniciones y postres, con bebida incluida) con menú a la carta.

4. GENERAL BELGRANO

En Villa Iriarte, uno de los barrios más antiguos del partido de General Belgrano, se levanta "El almacén", una casona que guarda momentos de la historia local. Allí, en 1907 funcionó el café y bar "Buen gusto", que tenía el primer biógrafo (cine) que atrajo el interés de los habitantes de este incipiente pueblo.

El almacén está decorado con vitreaux, utensilios de tiendas de ramos generales y antiguos carteles que, junto con los muebles de madera y la comida casera, le dan un clima cálido y familiar.

5. SAN ANTONIO DE ARECO

San Antonio De Areco cuenta con varias pulperías. Una de las más conocidas es el La Blanqueada, una auténtica pulpería restaurada de más de 150 años de vida y con historia propia: Ricardo Güiraldes la usa en un pasaje de "Don Segundo Sombra", cuando su personaje principal se encuentra con Fabio Cáceres.

El edificio, que se encuentra sobre los cimientos de la pulpería original, fue declarado Monumento Histórico Nacional en 1999. Hoy el museo recrea el ambiente, la reja, el mostrador, el botellerío y los muebles tal como eran en la antigüedad.

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