EN PRIMERA PERSONA

Cómo es Huemules Challenge, la carrera de aventura más extrema de la Argentina: próxima fecha e inscripción con descuento

Con la Reserva Huemules como sede, al noroeste de Esquel, provincia de Chubut, cuento para Clase Ejecutiva mi primera carrera dentro del marco de pandemia en esta nueva normalidad, desde el corazón de la Patagonia Argentina

Como ya sabemos, el boom del running hace que el cronograma de carreras, tanto para distancias en calle o montaña, esté completo de ofertas a lo largo del año, pero el 2020 fue la excepción y muchas del calendario fueron canceladas o pospuestas por la pandemia. Ya en este 2021, siguiendo estrictos protocolos y cuidados, empezaron a volver de a poco las carreras, y en su mayoría de la modalidad trail.

Soy corredor aficionado desde hace ya siete años en calle, pero en el último tiempo, con la excusa de viajar y correr (el mejor combo), comenzamos con mi grupo de amigos a tomarle el gusto al trail recorriendo las sierras de Tandil y Córdoba.

Como gran objetivo del año pasado teníamos cerrar la temporada con el Golden Trail World Series (42k en Villa La Angostura) pero se postergó para noviembre de este año. En medio de la situación de aislamiento y pandemia, el plan de entrenamiento semanal en El Rosedal de Palermo se vio alterado por nuevas costumbres y horarios de home office por lo que terminé relegando prioridades y perdiendo los hábitos (no hagan esto en sus casas, siempre hay que hacer el espacio para poder moverse) y fue recién para principio de año que retomé con las visitas a Parque Centenario para volver a sumar kilómetros de a poco sin tener un objetivo a corto plazo.


A mediados de enero me entero por redes sociales de la carrera Huemules Challenge en Esquel y las imágenes del recorrido fueron determinantes para querer "volver a correr en serio" y surgió así la posibilidad de ser parte de esta aventura de media y alta montaña, recorriendo alguno de sus tramos en la tercera edición. La competencia también contó con distancias para todos los gustos y grados de complejidad: 10k para los que se inician en el trail, 21k más exigentes, 33k bastante técnicos y hasta la prueba desafiante de 2 días de 54k (33k el sábado y 21k el domingo).

Una carrera en un entorno extremo y con tal exigencia conlleva un entrenamiento responsable acorde, para poder disfrutarla y no sufrirla. Costó volver y retomar el ritmo, pero había que recuperar el tiempo perdido de alguna manera y es así que volvieron a aparecer en la agenda las cuestas (salvando las distancias obvias, hay muchos circuitos en la ciudad para ingeniarse desniveles) y los clásicos fondos de fin de semana para que el cuerpo recobre memoria. Me tenía confianza para terminar bien una carrera de trail, la duda era elegir media maratón o estirarme a los 33km. Es así que charlando con Horacio Cicardo, uno de los organizadores de la prueba, para definir cuál era la mejor distancia post parate, me comentó las complejidades de cada una y los tipos de suelos, entre otras cosas, lo que me hizo inclinar por los 33k, que tienen una altimetría mas distribuida a lo largo de todo el trayecto.

Hasta acá, un poco de contexto e información técnica, ahora pasemos a la experiencia:

Este tipo de carreras, por lo general, comienza con un día donde se realiza el retiro del dorsal y remera oficial en la expo, y se tiene la charla técnica por parte de los organizadores en la que se repasa principalmente el recorrido, con consejos sobre el terreno y la altimetría según las diferentes etapas, reglamento y normas de seguridad. En esta edición, la modalidad fue online, a través de las redes sociales, para evitar aglomeraciones en Frontera Sur, el punto de encuentro para retirar el kit que contaba con alcohol en gel y aerosol como destacados entre otras cosas.

Crédito: Victoria Pasin

Finalmente llegó el día de la carrera y partimos temprano desde Trevelin hacia la reserva natural Huemules junto al equipo de ESPN Run, que realizó una cobertura especial de la competición.

Los 500 corredores (el cupo limitado completo) fueron llegando poco a poco para la clásica entrada en calor antes de dirigirse a la línea de largada. Ya estaba todo listo para comenzar.

Antes de largar, Gabi (@ojos_de_guia) que ya tenía experiencia en los 21k del año pasado me aconsejó "la élite va por los tiempos, nosotros disfrutemos" y eso fue lo que pasó: con la sola expectativa de sumar kilómetros e ir ganando confianza, de disfrutar nuevamente una carrera luego de varios meses y a consciencia de que no había entrenado lo suficiente pero con la idea de no sufrirla y conocer el lugar, salimos con el último grupo. Sí, a diferencia de la clásica salida embudo de las carreras, en esta ocasión, la organización indicó que saliéramos por pequeñas tandas de corredores según la numeración del dorsal y con espacios de 5/10 minutos para descomprimir aglomeraciones.

Y hablando de la élite, un dato de color fue que Elulalio Muñoz, uno de los mejores maratonistas de la historia argentina y presente en la cita olímpica de Tokio, corrió y se adjudicó la etapa de 10k como parte de su preparación para los Juegos.

Crédito Diego Winitzky

Partimos desde los 1.124 msnm hacia el sur de la reserva, por un bosque de lenga y ñire en senderos de muchas curvas y desniveles. El ascenso técnico comienza aproximadamente a partir del km 4 y es el momento de aplicar el clásico consejo de cuidar las piernas en las subidas para no sufrir al final. Dejando atrás el bosque, con espacios más abiertos y sin árboles llegamos a los primeros miradores y se avista el largo camino a la cima (aproximadamente hasta el km 15). A esta altura ya se notaba la importancia del calzado especial de trail ya que cruzamos por suelo firme, pasto, arena, polvo, laja, piedras sueltas, agua de deshielo, arroyos... literalmente todos los tipos de terreno que podrían encontrarse.

Ya en alta montaña recorrimos los escarpados filos del cordón Rivadavia rumbo noroeste, llegando luego de unas 2 horas y media de andar, a la cumbre del Cerro La Torta (2.009 msnm) que incluye una vista panorámica del Parque Nacional Los Alerces y el Lago Futalaufquen.

Pequeño detalle que no mencioné hasta ahora: el clima. Como suele pasar en este tipo de eventos, es muy variable y luego de una semana de temperaturas agradables el frío y los fuertes vientos se hicieron presentes y dificultaron aún más el ascenso, o por lo menos para los mortales de ciudad. Eso si, al llegar a la cima y a pesar de todo, querés quedarte ahí y mirar y mirar a 360 grados, a pesar de las nubes y gotas que golpean la piel y los lentes. Se llegó y "lo peor" ya pasó.

No me habían mentido, el ascenso era técnico de verdad, con pocos tramos para poder correr, por lo menos en mi condición actual.

Crédito: gentileza Huemules Challenge

Luego de la eterna subida, llega la bajada para soltar piernas y es hora de guardar los bastones de trail, que si bien no son obligatorios, fueron de gran ayuda para ascender, pero si hay algo que se disfruta corriendo, con mucha adrenalina, son las bajadas.

El descenso por caminos de laja hacia el valle es en parte por caminos de acarreo de una antigua mina abandonada, atravesando arroyos y cascadas. Pero no todo es color de rosas ya que el último tramo de 7 km guardaba muchas cuestas de regalo, subiendo y bajando por las laderas del río y entre todo tipo de vegetación, además de que hay que estar atentos a las marcas del trazado para no perderse.

Ya finalizando el recorrido, nuevamente se ingresa a un bosque y como si fuera una carrera con obstáculos, decenas de arboles caídos eran parte del camino para combinar la cerrera de aventura y los saltos con vallas. Ingredientes y condimentos para todos los gustos.

A unos 3 km se puede llegar a ver la última recta y curva hacia el estacionamiento del predio. Yo ya había perdido la cuenta de hace cuánto estaba corriendo.

Si bien la idea era no apurar al cuerpo y disfrutar, parando a sacar fotos todas las veces necesarias y no preocuparme por el reloj, alternando caminata y corrida según lo amerite y las piernas respondan, recordé que Vicky, mi novia, me estaba esperando en la llegada como siempre, y como nunca había corrido más de 3 horas y media (maratón de calle), seguramente se estaba preocupando porque ya habían pasado más de 5 horas: no quedaba otra que acelerar para dejar todo y cruzar de una vez el arco de llegada.

Como recuerdo estadístico, en lo personal, quedó un puesto 32 en la general y un 5to puesto por categoría (18 a 39 años).

El evento tuvo su cierre al día siguiente, con las etapas de 10km y 21km (completando así el tramo de 54K). Los ganadores de la mayor distancia fueron los locales Cynthia Alejandra Duflos y Darío "Lalo" Ríos.

Crédito: Lautorres_fotografias

Para resumir, Huemules Challenge es una de esas carreras desafiantes que te hace vivir una experiencia extrema, súper variada y con ganas de repetirla.

Como novedad para la cuarta edición en marzo 2022, la carrera sumará 1 y 2 puntos ITRA (International Trail Running Association) que es la encargada de evaluar y puntuar las carreras de Trail Running y estos puntos pueden ser requisitos para poder inscribirse en otras ultras. Ya no hay excusas: ¿Querías trail? Ahí lo tenés. Diciembre con 10% OFF y 3 cuotas sin interés. Más información en www.huemuleschallenge.com.ar

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