Resguardo de valor

Desde el "Leiva tour" hasta las joyas de la abuela: cómo invertir en oro y protegerse de la inflación

Por la crisis, las familias se desprenden de las "joyas de la abuela" y empresas del sector salieron a buscar oportunidades en todo el país. Por qué el oro sigue siendo una opción segura con buena demanda.

En un contexto de incertidumbre internacional, la inversión en bienes tangibles surge como una opción atractiva para un inversor conservador. Los metales preciosos siempre fueron una alternativa como reserva de valor en escenarios inflacionarios y en los últimos años se registró un incremento de la oferta y de la demanda.

El mercado del oro no es homogéneo y no debe confundirse el que se comercializa en forma de alhajas con aquel destinado a inversión. Dentro de estos últimos, también hay diferencias según estándares de calidad internacionales y posibilidad de reventa. Pero lo que está claro es que sigue siendo considerado una reserva de valor segura.

Joyerías

Aunque las joyas no son consideradas activos físicos de inversión, en momentos de crisis salen a relucir tesoros familiares que ayudan a una economía doméstica alicaída, tanto a través de la venta, como del empeño. En paralelo, aparecen compradores de oportunidad, que ya no se quedan sentados esperando a los vendedores, sino que salen a buscarlos.

Un caso icónico es el de Leiva Joyas, la firma creada por Carlos Leiva, que comenzó en los últimos meses a hacer "tours" por el interior del país para tasar y comprar joyas a particulares.

"En las crisis aumenta nuestro trabajo", afirma Lucas Leiva desde la joyería que ya hizo estadía en Mendoza, Córdoba, Tucumán, Corrientes, Salta y Neuquén. "Hicimos un estudio y vimos que teníamos muchos clientes en el interior del país que tenían oro que vendían a precio más bajo por no estar en Capital", agrega Leiva. "La idea del tour fue acercarnos", cuenta y afirma que inicialmente duraban entre cinco y seis días; luego, los extendieron a diez y en plazas como Córdoba estuvieron hasta tres semanas.

Desde este año, Leiva también vende lingotes de 1, 5 y 10 gramos de oro 24 kilates. "Ese es el que sirve como inversión, porque las alhajas tienen aleación con otros metales, que son los que le dan dureza; los lingotes son de oro refinado y, según la cotización, su precio puede rondar los $ 20.000 el gramo", añade Leiva. El empresario afirma que la demanda "es altísima". "La gente tiene más facilidad de atesorar en lingotes que en dólares, además, son más sencillos de esconder", asevera.

Desde la joyería El Tasador, Christian Pagani afirma que "el oro siempre ha tenido una constante demanda, pero desde el comienzo de la pandemia ha atraído a una gran variedad de ahorristas, expandiendo la demanda". La empresa vende lingotes de 24 kilates, de 999 de pureza y también compra a particulares. "Son muchas las personas que están descubriendo este activo. El acceso a la información y la opinión relevante de expertos que recomiendan diversificar la cartera de inversión de los ahorristas hacen que el tema tome cada día más fuerza y llegue a más personas", añade. "Esto, ligado a la inestabilidad de monedas extranjeras, factores políticos mundiales y la volatilidad en el mundo de las criptomonedas, hace que el oro sea una fuente segura de resguardo a mediano y largo plazo y que incremente el interés en la población", concluye.

Bancos

Banco Piano tiene una amplia trayectoria y credenciales en la venta de oro como activo de inversión. La entidad vende barras suizas llamadas "cuádruple 9", porque su nivel de pureza es de 999,9. Ninguna unidad vale menos de US$ 200, así que la manera que tiene el ahorrista de comprar es abriendo, de manera gratuita, una caja de ahorro en la divisa norteamericana.

El director del banco, Leonardo Echegoyen, asegura que "hay un aumento en la demanda producto de la volatilidad mundial de los precios y de las commodities". "El oro es un activo cuyo importe generalmente sube en la medida en que hay alteraciones a nivel mundial. La demanda será mayor mientras haya noticias sobre inflación en el exterior. Son escenarios que hacen que las commodities suban", agrega.

Por regulaciones del Central, Piano no compra a particulares. En realidad, la adquisición de este tipo de lingotes se consolida como una alternativa de inversión a largo plazo. "El que compra oro no lo hace por 30, 60 o 90 días", insiste Echegoyen.

Supervielle comenzó a vender lingotes de máxima pureza, de origen suizo, en 2008. Su acreditación bajo estándares de calidad de la London Bullion Market Association (LBMA) permite que las piezas sean aceptadas como oro financiero o de inversión en cualquier lugar del mundo.

Para hacer más accesible la compra por parte de pequeños y medianos inversores, la entidad fue incorporando desde lingotes de 5 hasta de 100 gramos. La propuesta es que los clientes puedan sumar este activo físico como opción para diversificar su cartera y potenciar sus ahorros.

Por las actuales restricciones cambiarias, el banco aclara que es necesario pagar en dólares estadounidenses, y no haber operado dólar MEP en los últimos 90 días. "Tenemos dos metodologías de venta: una es take away para clientes y no clientes, donde se abona mediante transferencia; y otra opción pagando con débito en cuenta, solo para clientes del banco que dispongan de caja de ahorro en dólares", explican.

A valores de agosto, la cotización oscila entre US$ 1700 y 1800 la onza, es decir, alrededor de US$ 325 el lingote de 5 gramos. "Contamos con opciones para inversiones intermedias en US$ 1294 (20 gramos) y opciones para inversiones mayores que rondan los US$ 6130 (100 gramos)", destacan.

Para Supervielle, "el público argentino aún no conoce la alternativa en forma masiva". También consideran que no se ha popularizado la forma de adquirir lingotes y, por eso, "la demanda es selectiva". De todas formas, aclaran; "Frente a crisis e incertidumbre, el oro se posiciona como un resguardo de valor por excelencia debido a que aporta altísima liquidez y es aceptado a nivel internacional".

Elaboración nacional

Otro de los actores del mercado es el Banco Ciudad, que vende lingotes de elaboración nacional de 1, 5, 10, 50 y 100 gramos, con un índice de pureza de 999 milésimas y los vende a sus clientes en pesos a una cotización que varía diariamente.

"En este contexto se incrementó el interés por la compra de lingotes como una forma de resguardo de valor", afirma Claudio Saffirio, subgerente General de Empresas y Sector público. Añade que "también hay gran interés de las empresas de todo el país en invertir en lingotes de oro, sobre todo en este contexto de gran liquidez de pesos".

Se sostiene

Mariano Ricciardi, director de BDI Consultora, recuerda que el beneficio principal de invertir en oro, específicamente en lingotes, es el de resguardo contra la inflación. "El oro, en una situación como la actual en la que hay una inflación del 10 por ciento anual en Estados Unidos, cubre contra esa inflación porque su valor sube junto con ella. Es un activo contracíclico y en escenarios de incertidumbre tiende a subir", explica. Y añade: "Si en este momento un inversor conservador compra un bono del Tesoro de Estados Unidos el rendimiento que obtendrá será del 2 por ciento y un bono corporativo de una empresa de primera línea de Estados Unidos rinde entre un 3 y un 4 por ciento, pero la inflación es del 10".

"En un año que ha sido difícil para los mercados financieros, la mayoría de los analistas esperaban que el precio del oro se resintiera; sobre todo, en un contexto en el cual el dólar estadounidense ha registrado un impulso alcista a nivel global", evalúa por su parte Maximiliano Donzelli, head de Research en IOL invertironline. "Sin embargo, a pesar de esta suba, el oro solo ha caído un 4 por ciento en dólares. Si bien permanece en terreno negativo, hasta ahora, logra superar el rendimiento de los principales índices de Wall Street, como el S&P 500, que ha perdido un 14 por ciento de su valor en 2022", agrega.

Donzelli destaca que el oro suele ser identificado como un activo refugio en situaciones bélicas y cita como ejemplo la invasión de Rusia en Ucrania, momento en el que el metal asegura "se disparó casi verticalmente hasta un poco más de los US$ 2000, quedando cerca de su máximo histórico". Finalmente, proyecta: "A principios de agosto, los mercados comenzaron a prestar atención al considerable aumento de las tensiones entre China y Taiwán. En el caso de que ese conflicto continúe escalando, desde nuestro punto de vista, el oro funcionaría como un activo de cobertura".

"La tasa de interés real implícita en bonos indexados a 10 años en Estados Unidos fue negativa hasta marzo de 2022, justo cuando el oro registró su último pico", matiza el economista Nery Persichini. "Las inversiones en oro son de largo plazo -continúa. Reaccionan bien ante eventos de incertidumbre y estrés en los mercados globales, y cuando la tasa de interés nominal corre por detrás de la inflación. Una catástrofe natural o una crisis geopolítica podrían ser disparadores de corto plazo. En un portafolio, el oro contribuye a bajar el riesgo total, pero no anula el riesgo sistémico".

"No hemos tenido un aumento significativo en la demanda de inversión en oro en 2022, a pesar del ruido geopolítico que trajo aparejado el conflicto entre Rusia y Ucrania y la alta inflación en los mercados desarrollados", cuenta Lucas Silverii, líder de Estrategia de Quinto Inversiones. Y proyecta: "El camino futuro de la inflación mundial, la respuesta ante este fenómeno por parte de los bancos centrales de los países industriales, el acontecer geopolítico y la demanda por parte de China (reducida luego de los confinamientos por el Covid-19) serán los drivers que definan el precio del oro en el corto plazo".

Esta nota se publicó originalmente en el número 345 de revista Apertura. 

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