

Carlos Slim ha vuelto a situarse en el centro de la atención económica al adjudicarse un proyecto estratégico promovido por el gobierno federal. Esta decisión refuerza su influencia en un sector fundamental para el desarrollo y la conectividad del país.
La operación no solo implica una inversión de gran magnitud, sino que también confiere el control sobre una infraestructura que será crucial para el futuro del transporte y la logística en México.
Carlos Slim gana la licitación del tren Saltillo–Nuevo Laredo: aspectos clave del tramo a construir y la inversión estimada
El consorcio liderado por Operadora Cicsa, empresa asociada a Grupo Carso, ha sido seleccionado como el adjudicatario de la licitación para la construcción de los segmentos 13 y 14 del tren de pasajeros Saltillo–Nuevo Laredo. Esta decisión fue emitida por la Agencia Reguladora del Transporte Ferroviario.

La inversión proyectada supera los 31 mil millones de pesos, con un plazo de ejecución de 960 días naturales, lo que posicionará al proyecto como un motor de empleo y actividad económica en los años venideros.
La obra incluye la construcción de 111 kilómetros de vías, que establecerán una conexión entre Saltillo y Santa Catarina, una región de gran relevancia debido a su actividad industrial y su proximidad con la frontera norte. Este corredor posee un alto valor estratégico para el transporte de personas y mercancías.
El tren de pasajeros: una estrategia clave para el desarrollo de México
El nuevo sistema ferroviario de pasajeros es parte del plan federal para reactivar este tipo de transporte en México, con especial énfasis en las regiones que presentan una intensa actividad industrial y comercial. Su propósito es optimizar la conectividad entre ciudades y disminuir los costos logísticos.
En el caso del tramo Saltillo–Nuevo Laredo, el impacto será fundamental para el norte del país, dado que conecta polos productivos con uno de los principales cruces comerciales hacia Estados Unidos. Esto puede resultar en una mayor competitividad y eficiencia en el transporte de mercancías.
Expertos subrayan que el desarrollo ferroviario no solo optimiza la movilidad, sino que también promueve el crecimiento regional, el turismo y la integración económica entre estados estratégicos.













