

La insolvencia en las operaciones de créditos a personas físicas en Brasil está cerca de su punto más alto o incluso pudo haber alcanzado el techo en agosto.
A pesar de que los atrasos superiores a 90 días venían presentando un constante crecimiento a la largo del año, la velocidad de subida comienza a disminuir, según economistas.
A pesar de ese escenario, las instituciones financieras no se deciden a acelerar las concesiones de préstamos para final de año. Paralelamente a las incertezas provocadas por la crisis financiera en Europa, preocupan la inflación y el nivel de endeudamiento de las familias brasileñas.
Vamos a mantener firme nuestra política de crédito para evitar un aumento aún más alto de la insolvencia, dijo Décio Carbonari de Almeida, presidente del Banco Volkswagen. El índice de insolvencia de la cartera de R$ 19.500 millones de la entidad bancaria cerró agosto en 2,77% y, según el ejecutivo, en septiembre el indicador había empeorado, subiendo a 2,84%.
De Almeida atribuyó el aumento del número a la calidad de los nuevos deudores, que cayó. Por eso, el Banco Volkswagen actualmente reprueba más concesiones de crédito de las que aprueba. Si hasta el primer trimestre del año se aprobaban cerca de 60% de las propuestas, hoy esa franja cayó a 45%, afirmó.
Pero la propia desaceleración del crédito puede ayudar a contener la insolvencia. En el segmento minorista, muchos consumidores colocaron el pie en el freno en el tercer trimestre para poner parte de las cuentas al día, destacó Carlos Henrique de Almeida, economista de la consultora Serasa Experian.
Dependiendo del desarrollo que tenga la situación de los países -y bancos- de la zona del euro, la tendencia de ahora en adelante es que el índice total de insolvencia de las personas físicas mejore. Los atrasos pueden caer, y en la peor de las hipótesis, crecer menos.
Los datos del Banco Central (BC) de agosto mostraron una señal de retroceso en el índice de contratos vencidos entre 15 y 90 días, de 6,4% a 6,2%. A pesar de que la insolvencia subió (de 6,6% a 6,7%), el indicador de vencimientos, que sirve como un antecedente, mejoró, observó Jayme Alves, economista de la Federación Brasileña de Bancos (Febraban).










