

La Fuerza Aérea de Estados Unidos confirmó que el F-35 y el F-15 reemplazarán al A-10 Warthog en misiones de rescate de combate. El general Kenneth Wilsbach, jefe de Estado Mayor, lo ratificó ante el Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes: el retiro del Warthog es irreversible y sus sucesores deberán entrenarse específicamente para asumir ese rol.
La Fuerza Aérea anunció el mes pasado que el A-10 Thunderbolt II operará en sus últimos escuadrones hasta 2029 y 2030. La extensión busca dar tiempo a la transición hacia aeronaves consideradas más capaces en escenarios de conflicto moderno, incluido un eventual enfrentamiento con China.
¿Qué es el rol “Sandy” y por qué el A-10 era difícil de reemplazar?
El A-10 Warthog fue diseñado para operar a baja altitud, en combate cerrado y en apoyo directo a tropas en tierra. Su misión “Sandy” consiste en escoltar helicópteros de rescate mientras suprime amenazas enemigas a corta distancia —una combinación de blindaje, potencia de fuego y maniobrabilidad que ningún otro avión replica de forma idéntica.
En el reciente conflicto con Irán, el Warthog participó en el rescate de la tripulación de un F-15E derribado y fue desplegado para neutralizar lanchas de ataque iraníes en el estrecho de Ormuz. Esas operaciones reavivaron el debate sobre si el F-35 puede cubrir ese rol con igual efectividad.

¿Puede el F-35 reemplazar al A-10 Warthog en rescate de combate?
La Fuerza Aérea ya solicitó fondos para entrenar pilotos de F-35 en misiones de rescate de combate. Wilsbach fue directo: “Es nuestra misión”, reconoció ante el Congreso al admitir que esa capacitación deberá construirse desde cero.
Los legisladores, sin embargo, no están convencidos de que el traspaso sea equivalente. El representante Van Orden preguntó si algún avión actual puede “igualar” al Warthog; Wilsbach respondió que “igualar es cuestión de perspectiva”.
Preocupaciones clave sobre la transición
- Los pilotos del A-10 tienen entrenamiento específico en rescate de combate que aún no existe para el F-35
- No hay certeza de que el F-35 pueda operar con igual eficacia a baja altitud y baja velocidad
- El retiro gradual hasta 2030 reduce —pero no elimina— el riesgo de un vacío operacional













