En esta noticia

El sector de los vehículos eléctricos en los Estados Unidos vuelve a enfrentar un duro escenario. El fabricante Fisker se declaró en bancarrota bajo el Capítulo 11, en medio de un escenario adverso para la industria, marcado por la caída de la demanda, el encarecimiento del financiamiento y una competencia cada vez más agresiva, incluso entre las marcas líderes del mercado.

Según informó Associated Press (AP), la empresa se convierte en la segunda startup de autos eléctricos en declararse en quiebra en el último año, una señal de alerta sobre las dificultades estructurales que atraviesa el negocio de la movilidad eléctrica en la región.

Por qué Fisker se declaró en bancarrota

En una presentación ante el Tribunal Federal de Quiebras de Delaware, Fisker Group Inc. detalló que sus activos se ubican en un rango de entre 500 millones y 1.000 millones de dólares, mientras que sus pasivos fueron estimados entre 100 y 500 millones de dólares. Además, la compañía informó que cuenta con entre 200 y 999 acreedores, de acuerdo con documentos judiciales citados por AP.

Cierra para siempre una popular marca de autos en Estados Unidos: por qué se declararon en bancarrota. (Fuente: Archivo)
Cierra para siempre una popular marca de autos en Estados Unidos: por qué se declararon en bancarrota. (Fuente: Archivo)

“Al igual que otras empresas de la industria de vehículos eléctricos, hemos enfrentado varios obstáculos macroeconómicos y de mercado que han afectado nuestra capacidad para operar de manera eficiente”, explicó la empresa en un comunicado.

Tras evaluar distintas alternativas, Fisker decidió avanzar con la venta de sus activos bajo el paraguas del Capítulo 11, el mecanismo legal que permite a las compañías reorganizarse mientras buscan una salida ordenada a su crisis financiera.

Una marca joven con un fundador de peso en la industria

Fisker fue fundada hace siete años por el diseñador Henrik Fisker, quien se desempeñó como presidente y director general de la compañía. Entre sus desarrollos más destacados se encuentra la SUV eléctrica Ocean, presentada como uno de los modelos insignia de la marca en su intento por competir en el segmento de los vehículos eléctricos de consumo masivo.

Antes de lanzar su propia empresa, Henrik Fisker ya era una figura reconocida en la industria automotriz. Fue el diseñador del deportivo BMW Z8 y del lujoso híbrido enchufable Karma, lanzado en 2011, antecedentes que habían generado expectativas elevadas sobre el futuro de Fisker. Sin embargo, los problemas financieros y las condiciones del mercado terminaron por sellar el cierre definitivo de una de las marcas más prometedoras del sector.