

Doblar las sábanas ajustables puede convertirse en una tarea complicada debido a sus bordes elásticos, que dificultan conseguir una forma uniforme y evitar que la tela quede arrugada.
Sin embargo, existe un truco sencillo que permite doblarlas correctamente en pocos pasos, reducir las arrugas y aprovechar mejor el espacio disponible en el armario.
¿Por qué cuesta doblar las sabanas ajustables sin que queden arrugadas?
A diferencia de las sábanas tradicionales, las ajustables cuentan con bordes elásticos y esquinas diseñadas para adaptarse al colchón. Esta estructura dificulta extenderlas completamente y conseguir una forma rectangular al doblarlas.
Cuando las esquinas no se acomodan correctamente, la tela tiende a acumularse en determinadas zonas y provoca pliegues irregulares y aumenta el volumen de la sábana.

¿Cuál es el truco para doblarlas y ahorrar espacio en el armario?
El truco consiste en introducir las esquinas de la sábana una dentro de la otra para proteger los bordes elásticos y conseguir una forma rectangular que facilite el doblado.
Para hacerlo correctamente, se deben seguir estos pasos:
- Sostener la sábana por dos esquinas: introducir las manos en las esquinas superiores, manteniendo el lado largo extendido frente al cuerpo.
- Superponer las primeras esquinas: introducir una esquina dentro de las restantes hasta que todas queden superpuestas.
- Unir las cuatro esquinas: repetir el procedimiento con las esquinas restantes hasta que todas queden superpuestas.
- Extender la sábana: colocarla sobre una superficie plana y alisar la tela para reducir los pliegues.
- Doblar en tercios: llevar los bordes hacia el centro y repetir el procedimiento hasta obtener un rectángulo compacto.
Así, los bordes elásticos quedan recogidos y la sábana adquiere una forma más uniforme, lo que facilita apilarla junto con otras prendas de cama y aprovechar mejor el espacio del armario.














