La Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (Ursea) publicó este lunes su informe mensual de referencia de los precios de paridad de importación (PPI) y el precio de venta al público (PVP). Esto ocurre un día antes de que el gobierno tome una decisión sobre los nuevos precios de combustibles que regirán a partir de julio.

Durante el mes de junio se produjo una caída generalizada de los precios de referencia comparados con mayo, según el documento oficial. De esta manera el precio de paridad de importación de la nafta premium disminuyó un 7,19%, la súper un 7,46% y el gasoil retrocedió un 13,95%.

En cuanto al precio de venta al público, el cálculo que incorpora impuestos, márgenes de distribución y otros costos estimativos para el precio final en los surtidores, el organismo calculó una referencia de $ 87,64 por litro para la nafta súper, $ 90 para la premium y $ 62 para el gasoil.

Estos valores implican una referencia de rebaja para las naftas y una leve suba para el gasoil. La nafta súper, que actualmente cuesta $ 93,36 por litro, tendría un precio de referencia un 6,12% inferior, mientras que la premium pasaría de los actuales $ 96 a $ 90,31, una diferencia del 5,92%.

En cambio, el gasoil, cuyo precio vigente es de $ 61,76 presenta un valor de referencia un 1,7% superior.

Ursea recordó que estos valores no determinan automáticamente los precios en los surtidores y señaló que, debido al régimen de excepcionalidad dispuesto por el Poder Ejecutivo ante la volatilidad de los mercados internacionales, publica el PVP de referencia para transparentar la evolución de los costos, pero la definición final sigue siendo potestad del gobierno.

El informe atribuye la caída del PPI principalmente al descenso de los precios internacionales de los combustibles, así como de los costos de fletes y seguros.

Para la Ursea este comportamiento “podría indicar una moderación transitoria en la volatilidad de precios de los mercados internacionales de combustibles”.