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El Grupo Cipriani publicó un comunicado en el que atribuye a la constructora Criba incumplimientos en la ejecución del proyecto Cipriani Punta del Este, ubicado en el predio del exHotel San Rafael, y anunció que evalúa rescindir el contrato y contratar otra empresa para garantizar la continuidad y finalización de la obra. La firma italiana sostuvo que el proyecto “es una realidad” y que será finalizado con los estándares de la marca, al tiempo que ratificó su compromiso con Uruguay.
Según Cipriani, desde noviembre de 2025 se registraron incumplimientos por parte de Criba respecto de los plazos contractuales, situación que se habría repetido en 2026. Además, en una audiencia ante el Ministerio de Trabajo, representantes de la constructora habrían reconocido no estar en condiciones de cumplir con la finalización prevista para octubre de este año ni de afrontar compromisos económicos vinculados a la obra.
Por estos motivos, el grupo anunció que está evaluando todas las alternativas, incluyendo la finalización de la relación contractual con Criba, para “asegurar la continuidad y finalización de la obra en el menor plazo posible” y minimizar el impacto en trabajadores y proveedores locales.
Cipriani agregó que no mantiene deudas con proveedores, subcontratistas ni organismos públicos y que las empresas que actualmente operan en el proyecto continúan sus tareas con normalidad, pese a las dificultades que atribuye a Criba.
Respuesta de Criba
En su propio comunicado, Criba rechazó las imputaciones y negó haber incurrido en incumplimientos atribuibles a la compañía. La constructora afirmó que las demoras en los plazos de obra se originaron en “circunstancias ajenas” a su gestión, en particular las negociaciones desarrolladas en el marco del Consejo de Salarios por la firma de un nuevo convenio colectivo que, según Criba, afectó el ritmo de los trabajos.
Criba detalló que desplegó una capacidad operativa extraordinaria para sostener el avance del proyecto: reforzó equipos, implementó turnos en tres jornadas, y llegó a contar con más de 650 trabajadores simultáneos en los períodos de mayor actividad, con tareas durante las 24 horas y los siete días de la semana. La empresa aseguró que continuará destinando recursos para buscar soluciones y mantener la continuidad del proyecto, y manifestó su disposición a resolver las diferencias mediante el diálogo y los canales institucionales correspondientes.
Impacto y próximos pasos
El intercambio de comunicados se produce días después de que Grupo Cipriani informara que la inauguración del complejo en Punta del Este se postergará al menos un año. La posibilidad de rescindir el contrato con Criba y contratar otra firma plantea ahora escenarios que podrían acelerar o complicar la finalización, según la evolución del conflicto contractual y las acciones legales o administrativas que ambas partes decidan emprender.
Mientras tanto, Cipriani enfatiza su voluntad de proteger la continuidad del proyecto, la calidad de la obra y el menor impacto posible sobre los trabajadores y las pequeñas y medianas empresas locales que participan del desarrollo. Criba, por su parte, mantiene su postura de no culpabilidad y su compromiso de seguir trabajando para encontrar una solución. Las partes han señalado su disposición a recurrir a instancias institucionales para dirimir las diferencias.










