El "vicio favorito" de los argentinos que les permite a estas pymes recaudar millones

Emprendimientos en torno a la infusión más típica de Argentina. Versátiles y sustentables en tiempos de que cada uno se cebe.

"Cada uno con su mate, nos cuidamos entre todos" detrás de este lema lanzado por el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) hay un pedido de toma de conciencia de no compartir el mate en rueda de amigos debido al Covid-19. 

El cambio en nuestros hábitos de consumo es una realidad que llegó para quedarse y la comunidad matera no está ajena a este contexto.

El mate es la infusión que más se consume en Argentina, muy por encima del café y el té. Según el Instituto Nacional de la Yerba Mate, en el país se consume un promedio de 100 litros de mate al año, por persona. El mate está presente en más del 90% de los hogares argentinos, según Taragüi.

Tapa para mate antivuelco, portamate, contenedores de yerba con pico Ayun, bolsitas de yerba, blends para mate y un recipiente con un sistema autocebante; son algunas de las iniciativas argentinas que hoy cosechan aplausos por ser útiles.

Emprendimientos

La idea del Tapamate, un producto de látex diseñado para tapar el mate luego de usarlo y así transportarlo fácilmente, nació de la mano del santafesino Dylan Aguirre, tras un viaje de mochilero a Machu Picchu.

"Junto a mi hermano mayor, en un trayecto de 8 horas en colectivo, me encontré teniendo que llevar el mate en la mano, ya que no había lugar donde tirar la yerba. Fue ahí cuando surgió por primera vez la pregunta: ¿cómo no viene una tapa para el mate?", cuenta el emprendedor.

Los primeros años fueron de prueba y error. Esto incluyó adquirir varios prototipos, matrices y realizar distintas pruebas de materiales. 

Hasta la fecha lleva invertidos aproximadamente $1.000.000.

El Tapamate empezó siendo exhibido y comercializado en diferentes ferias; siguió con la venta online por toda la Argentina y llegando a países como Paraguay, Chile y Uruguay. Se suman exportaciones a España y Francia.

La comercialización online le permitió llegar a nuevas personas y a "incrementos del 50% en las ventas", señala Aguirre y agrega "en lo que va del año llevamos vendidas unas 6000 unidades". Las tapas tienen un costo al público de $369 por unidad.

La rosarina Lucía Gómez, al frente de Alegrarte, es otra de las emprendedoras. Ella transforma residuos en productos de diseño, útiles y novedosos. Le gusta explorar nuevas técnicas y materias primas con las que trabaja. Apuesta a materiales como sachet de leche y yogurt, bolsas plásticas, lonas de cartelería, retazos de descarte, entre otros.

Autora de portamate Amarú, un producto que reutiliza sachets de leche o yogurt para que el mate usado no manche el bolso; y del contenedor con pico Ayun.

La metodología del uso del contenedor es sencilla. Se vierte la yerba/azúcar en el interior del producto, luego se desliza el cierre y queda cerrado. Cuando una persona necesita servirse más abre el cierre y despliega el pico, que vuelve a guardar luego de cada uso. 

"Es lavable, práctico y no ocupa espacio", aclara. El costo del portamate es de $300 y del contenedor $500. En pandemia, se incrementaron un 20% las ventas en las creaciones relacionadas con el mate.

"El pensamiento de "esto para mí es basura y yo lo tiro" desvalorizaba mi trabajo. Pero, a la vez, me ayudaba a mí a seguir repensando mis productos y la forma de comunicarme para hacerles entender a los clientes el valor que tienen", completa Lucía.

Consumo más consciente

Ángel Daniel Mirmina es misionero, creador de Matelim, un set de productos biodegradables que incluye una bolsa con yerba y un filtro para la bombilla. Cada bolsita individual se coloca en el mate y una vez finalizada la toma, se puede cerrar con un hilo que tiene incorporada y así arrojar. Lo que genera menor impacto ambiental.

"Nuestras bolsitas se envasan en Misiones y contienen yerba de primera calidad libre de humo. El producto se encuentra patentado y con las aprobaciones de RNE Y RNPA correspondientes para la comercialización", asegura. 

La inversión tanto en ingeniería como en el desarrollo a través del tiempo llevó una suma de u$s 230.000 aprox. y en capital de trabajo inicial tanto en yerba mate, bolsitas y empaques alrededor de u$s 300.000.

El precio de venta al público es de $484 el paquete de medio kilo que contiene 16 bolsitas en su interior. En 2021 comenzaron con la producción en la versión bio-compostable con dos toneladas mensuales proyectando a fin de año aumentar un 35% la cantidad a nivel nacional, y ya el año próximo comenzar la comercialización en España y los EE.UU.

En tiempos de cada uno se cebe, hablamos de Matecaps. Se trata de una botella de plástico, de 410 ml de capacidad, que funciona con cápsulas de yerba mate y sorbete metálico.

"Somos un proyecto argentino radicado en Uruguay. En la Argentina vendemos un 15%, un valor bajo porque no hemos logrado importar nuestros productos aún y las compras desde Argentina al exterior en dólares segmentan demasiado nuestro mercado", explica Marcos Stubrin, cofundador y CEO, quien amplía que van por los u$s 20.000 de facturación sin haber invertido en marketing.

Amate, por otra parte, es una línea compuesta por mezclas de hierbas, frutas y especias, diseñada por la Tea Blender Paula Rufino, para acompañar el mate.

"Nuestras ventas se incrementaron hasta un 500% y crecemos mensualmente un 20% en la actualidad", expresa Paula. ¿Los sabores más buscados? son los frescos y mentolados, las flores y frutas cítricas.

 "En estos momentos la gente se apoya y busca consumir productos que sumen al bienestar general y la experiencia positivas. Hay cambio de hábitos respecto al consumo más consciente y sano. Así mismo con productos que no generen contaminación", remata la futura sommelier de té.

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