VACACIONES 2023

Vuelven los cruceros: cómo pagar en pesos para ganarle al 'dólar Qatar' y congelar el precio de las vacaciones con tarifas bajas

Los cruceros son una opción para quienes quieren contratar por anticipado sus próximas vacaciones y evitar sorpresas, ante posibles medidas que puedan encarecer el viaje. Qué precios ofrecen las navieras

Vuelven los cruceros con una propuesta para ganarle al 'dólar Qatar', luego del parate que sufrieron con la pandemia, cuando los barcos quedaron anclados a los puertos sin poder navegar debido al cierre de fronteras y las restricciones sanitarias impuestas.  

Pasar las próximas vacaciones a bordo de buques que combinan estadía en altamar con paradas en destinos es una opción para quienes quieren contratar sus próximos viajes por anticipado, congelando el precio y pagando en pesos, una tendencia que cobra protagonismo en un contexto económico volátil.

Nuevo impuesto a los vuelos: las aéreas alertan sobre el altísimo impacto que tendrá la nueva medida

Vuelos a Florianópolis: habrá nuevas conexiones de distintos puntos del país con Brasil este verano

Por qué es conveniente contratar un crucero

Abonar por adelantado servicios que se utilizarán más adelante es una estrategia para evitar posibles nuevas medidas que puedan surgir durante o luego del viaje, como el reciente encarecimiento del dólar turista, que aumentó un 25% hace dos semanas ('dólar Qatar').

En ese sentido, este formato de vacaciones funciona de forma similar a los hoteles all-inclusive: al contar con la posibilidad de contratar de forma anticipada la mayoría de las prestaciones, se tiene un control del presupuesto total del viaje, dado que las estadías suelen incluir las comidas, bebidas y actividades que ofrece el crucero.

"Los pasajeros saben con anticipación que los servicios que recibirán no van a cambiar ni en precio ni calidad. Es una opción ideal para planificar vacaciones sin sumar preocupaciones ni sorpresas. Todas las tarifas incluyen la cobertura de Covid-19 y el seguro médico", afirmó Fernando Joselevich, country manager de Costa Cruceros en la Argentina.

El viaje en crucero es una forma de evitar posibles nuevas medidas que puedan surgir luego.

En este escenario de reanudación de las actividades tras dos años de suspensión, las navieras que recorren América del Sur y el Caribe apuestan por volver a recibir turistas. Para que el público se suba a sus 'ciudades flotantes' lanzaron tarifas que, por caso, ahora ofrecen lo que antes valía el camarote interno más chico por uno balcón y vista al mar.

En la industria, apuntan que, en términos de precios, se consiguen valores más económicos -desde u$s 520 (sin bebidas ni tasas)- que si se contratan paquetes -con vuelos, alojamientos y traslados- o los distintos servicios por separado para los mismos destinos. Hay que tener en cuenta que la demanda de pasajes aéreos viene creciendo por encima de la recuperación de la oferta de asientos, por lo que conseguir vuelos con tarifas accesibles es un desafío de cara al verano.

"El crucero evita el estrés de los aeropuertos con todo lo que implica: los traslados, las horas de espera, la llegada a otro destino y el trámite en migraciones. Además, es seguro para todos los integrantes de la familia, con actividades para todas las edades: los padres pueden tomar sol en una reposera, mientras los hijos juegan en el kids club, sin tener que preocuparse. Al tener todo o casi todo incluido, ya se sabe cuánto saldrá", señaló Juan Figueirido, líder de Negocio Cruceros en la agencia Travel Services.

Las propuestas de los cruceros para el verano 

Con 27 recaladas en el Puerto de Buenos Aires entre el 9 de diciembre y el 26 de marzo, Costa Cruceros ya presenta índices de reservas similares a la prepandemia y se prepara, según la compañía, para la temporada más extensa de su historia en la región.

"Estamos contentos de volver a operar en la Argentina, un mercado querido por Costa por ser el primer destino mundial de la naviera en 1948. Estamos expectantes de cara a los itinerarios que conectarán Buenos Aires con Brasil y Uruguay, en los barcos Costa Fortuna -con capacidad para 3470 pasajeros-, Costa Favolosa -para 3800- y Costa Firenze -para 5300-. Tendremos más del doble de capacidad que antes de la pandemia", dijo Joselevich. 

Estamos sorprendidos por los niveles de ventas, con salidas completamente ocupadas. Para algunas partidas previstas para 2023, por ejemplo, ya no disponemos de camarotes con balcón

"La reactivación es clara. La gente quiere volver a viajar. Estamos sorprendidos por los niveles de ventas, con salidas completamente ocupadas. Para algunas partidas previstas para 2023, por ejemplo, ya no disponemos de camarotes con balcón", aseguró.

El nuevo sistema de precios que lanzó la empresa permite personalizar el viaje contratando prestaciones, como cafetería y una selección de bebidas a bordo, hasta all inclusive, con consumo ilimitado de bebidas premium y la posibilidad de elegir el turno de la cena. A través de la tarifa MyCruise, por ejemplo, se puede abonar una reserva del 25% (antes se requería el 50%) sin penalidad para cancelaciones hasta 60 días antes de la salida.

"A la hora de hacer la reserva, sobresalen las preguntas sobre el alojamiento, la gastronomía y la oferta de entretenimiento. A los cruceristas les gusta ir a un lugar diferente y en barcos que no conocen. Por eso, intentamos incluir al menos un barco nuevo. La mayoría ya viajaron con nosotros y lo repiten. También se suman otros que lo eligen por primera vez", resaltó Joselevich.

La compañía ya está vendiendo la temporada 2023-2024. Con las naves Costa Diadema, Costa Favolosa y Costa Fascinosa, ofrece recorrer el litoral brasileño y la región del Río de la Plata. Costa Favolosa tiene salidas de siete noches desde Buenos Aires (y también Montevideo), con destino a Santos e Itajaí, además de cruceros de tres y cuatro noches por el Balneario Camboriú, Ilha Grande e Ilhabela desde el puerto de Santos. 

Las navieras permiten personalizar el viaje en crucero contratando prestaciones a medida.

Además de Favolosa, la empresa tendrá un segundo barco realizando el embarque y desembarque de pasajeros en el sur de Brasil. Costa Fascinosa regresa a América del Sur para tener una operación sin precedentes con travesías de siete noches desde Buenos Aires (y Montevideo) a Camboriú. A su vez, Costa Diadema llegará por segunda temporada, enfocado exclusivamente en el mercado brasileño, con 1862 camarotes. Partirá de tres puertos -Santos, Salvador y Río de Janeiro-, realizando itinerarios de siete noches por Bahía. 

Extranjeros en cruceros que llegan a Buenos Aires

En términos turísticos, la llegada de extranjeros mediante cruceros significa una posibilidad de entrada de divisas para el país. Según datos del Gobierno porteño, el segmento volvería a operar con los niveles de la prepandemia a fines de 2022 y alcanzaría un crecimiento a principios de 2023. Para la próxima temporada, la Ciudad de Buenos Aires tiene confirmada la llegada de 127 cruceros. Esto se traduce en casi 350.000 pasajeros que dejarán un gasto diario estimado por turista de u$s 90,6, de acuerdo a las primeras estimaciones.

Estos números implican un crecimiento en comparación con el verano 2018-2019, en el que recalaron un 8% menos de barcos. Si bien la temporada se extiende de octubre a abril, en diciembre y marzo se concentrará la mayor proporción de recaladas, un 90% del total. En ese sentido, se espera la llegada de buques de mayor tamaño, ya que el 47% de las recaladas serán de cruceros con capacidad para más de 3000 pasajeros. 

Las recaladas de buques de gran tamaño incrementaron 9 puntos porcentuales en relación a la temporada 2019-2020. "El balance demuestra un signo de reactivación. Esperamos valores similares a 2019-20", indicó Lucas Delfino, presidente del Ente de Turismo de la Ciudad de Buenos Aires.

Tags relacionados

Las más leídas de Negocios

Las más leídas de Apertura

Destacadas de hoy

Noticias del día