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En medio del boom global de la inteligencia artificial y las criptomonedas, una startup fundada por argentinos emerge para posicionarse en un nicho poco explorado: generar energía fuera de la red eléctrica tradicional y procesar datos directamente en los yacimientos petroleros.
Se trata de BigSur Energy, la compañía creada por Ariel Perelman y Bernardo Cabral Nonna, que acaba de cerrar una Serie B por u$s 11,5 millones y ya proyecta su desembarco en la Argentina para 2026, con inversiones que superarían los u$s 20 millones.

El modelo de la empresa combina dos mundos que rara vez se cruzan: el oil & gas y la infraestructura digital. Y es que, en lugar de instalar data centers en grandes centros urbanos, BigSur los monta directamente en yacimientos petroleros. Allí aprovecha el gas natural residual, un subproducto que muchas veces no puede transportarse y termina siendo quemado o liberado: “Compramos el gas natural en boca de pozo, instalamos nuestros generadores y centros de datos en la misma locación, y operamos de manera autónoma con conectividad satelital redundante. Básicamente, transformamos el gas en bits y bytes”, explica Perelman, cofundador y CEO de la firma.
Ese enfoque, que en la industria definen como “off-grid”, ya fue probado en Texas, donde la firma opera 14 locaciones y logró consolidar una estructura con más de 200 MW de capacidad energética equivalente. El atractivo, según la empresa, está en el costo por kilovatio hora (kWh) que se ubica dentro del 3% más bajo a nivel global. Esto les permite operar con altos márgenes y ofrecer capacidad de cómputo más competitiva en industrias donde la energía es el principal costo.
“En este modelo, las petroleras locales invierten en la infraestructura física y BigSur Energy actúa como el operador experto. Es un esquema pensado para escalar rápido en la coyuntura actual del país”, subrayaron.

Su llegada al país
El próximo paso es replicar el modelo en la Argentina. La compañía planea hacerlo bajo un esquema “carry”, en el que las petroleras locales financian la infraestructura mientras BigSur opera los centros de datos. La apuesta no es menor: el país tiene abundante gas, pero también limitaciones estructurales para su transporte, lo que genera que se abran oportunidades para este tipo de soluciones.
Con la ayuda estratégica de la familia Braun Saint -a través de Carlos Braun Saint, empresario e inversor- y el liderazgo del ex VP de CleanSpark como Lead Investor, BigSur Energy busca conectar el sector energético tradicional con la creciente demanda de procesamiento de datos para Bitcoin e Inteligencia Artificial.
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