

En un contexto de fuerte presión sobre el precio de los alimentos, Nevares decidió dar un paso estratégico en su crecimiento y desembarcar en el mercado del pan con una propuesta centrada en calidad, volumen y precios accesibles.
La compañía, históricamente vinculada al segmento de golosinas, busca ampliar su presencia en la mesa diaria de los argentinos y consolidarse como una empresa integral de alimentos. Para ello, realizó una inversión cercana a los u$s 8 millones en su planta de Carlos Keen, en Luján, donde incorporó tecnología de origen europeo y puso en marcha dos líneas de producción de última generación.
Una de estas líneas está destinada al pan de mesa, en sus versiones blanco y con salvado, mientras que la otra produce pan para hamburguesas y panchos. Desde septiembre del 2025, la planta ya se encuentra operativa, con foco en abastecer al mercado interno y sostener una propuesta de consumo cotidiano.
La nueva línea de productos fue pensada para cubrir distintos momentos del día, desde el desayuno hasta la cena, con una oferta amplia y simple que incluye pan de mesa, pan con salvado y opciones para comidas rápidas. El objetivo es posicionarse como una marca presente en el uso diario de los hogares, en una categoría de alta penetración.
“El objetivo es desarrollar un producto masivo, de excelente calidad, que pueda estar todos los días en la mesa de las familias”, señaló Matías Cordero, director comercial de Nevares. Según explicó, la escala productiva y la inversión en tecnología son factores clave para sostener la relación entre calidad y precio.
El eje diferencial de la propuesta está precisamente en ese punto. Bajo el concepto “Pan a precio de pan”, la compañía busca instalar una discusión sobre el valor de uno de los productos más tradicionales de la mesa argentina. En un mercado altamente competitivo y concentrado, la empresa apunta a ofrecer precios que pueden ubicarse hasta un 50% por debajo de los líderes de la categoría.
“El pan es un alimento básico, cotidiano, que no debería sentirse como un lujo. Por eso nuestra propuesta es clara: ofrecer un producto rico, bien hecho y accesible, que recupere el sentido común en la categoría”, afirmó Cordero.

En línea con este posicionamiento, Nevares lanzó el 15 de abril su campaña nacional de comunicación para el segmento. La estrategia incluirá presencia en vía pública, radio, contenidos digitales y participaciones en programas de tv de alto alcance, con un tono directo que combina humor, cercanía e ironía para reforzar su mensaje central.
La campaña busca diferenciarse de los discursos tradicionales del rubro y poner el foco en una idea concreta: devolverle al pan su lugar en la mesa diaria. “Creemos que la calidad real no necesita precios imposibles”, es uno de los ejes que atraviesan la comunicación.
El ingreso al negocio del pan forma parte de un plan de expansión más amplio, con el que Nevares intenta ganar participación en nuevas categorías de consumo masivo. En ese esquema, el pan aparece como un segmento clave por su volumen y frecuencia de compra.
Con esta apuesta, la compañía no solo busca posicionarse como un nuevo jugador relevante en el mercado, sino también instalar una lógica distinta en la categoría: la de un producto accesible, de calidad y pensado para todos los días.













