Hace una década, BBVA Argentina apostó por la agilidad como motor de cambio. Vanesa Bories, directora de Talento & Cultura, destacó en el marco del evento de El Cronista y Apertura que ese proceso significó una transformación profunda: “En aquel momento fue un gran proyecto de transformación; hoy hablar de agilidad es hablar del día a día”.
La agilidad trajo consigo nuevos roles, nuevas formas de trabajar, la importancia de la priorización y una estructura menos vertical. “La pirámide organizacional se acható y hay mucha más visibilidad del talento”, explicó Bories. Además, surgió una nueva mirada sobre el error: “Apareció el concepto del error, de entender la posibilidad de que algo no salga como uno quiere y que lo haga volver atrás, desenamorarse de la idea y volver a empezar”. Para la ejecutiva, la clave está en la rapidez y en priorizar entregas a corto plazo, dejando de lado la búsqueda del proyecto perfecto.










