ESPECIAL

Encuesta exclusiva: cuáles son los problemas que desvelan a los número 1 de las empresas

Inflación, presión impositiva y tipo de cambio son algunas de las preocupaciones que tienen los CEO

Este fue el año en el que definitivamente se dejó atrás la pandemia. Ya sin ningún tipo de restricciones, las personas y también las empresas recuperaron la normalidad. También la actividad económica mostró una recuperación, aunque la aceleración de la inflación fue, sin lugar a dudas, lo que marcó a fuego 2022. Con un índice acumulado en los primeros 10 meses del 83%, la posibilidad de cerrar el año con un alza de precios de tres cifras parece casi inevitable. Este fue el principal motivo de preocupación de los empresarios, que aseguran que el gobierno de Alberto Fernández será recordado, más que nada, por la inflación.

La encuesta que, como todos los años, realiza EL CRONISTA para su edición especial de la Visión de los Líderes es un fiel reflejo, no solo de lo que sucede en el día a día de la economía real del país, sino del estado de ánimo de quienes toman las decisiones y, por lo tanto, de lo que se puede esperar en el futuro inmediato.

El estudio, realizado por la consultora CIO Investigación entre 110 CEO, gerentes generales y presidentes de grandes empresas, revela que las preocupaciones centrales siguen siendo la inflación, la presión impositiva y el cepo cambiario. Además, destaca que en los últimos meses los mayores logros del país fueron el acuerdo con el FMI y haber logrado mantener la paz social. La persona más influyente, en tanto, fue una vez más la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner. Este año volvió al ruedo el expresidente Mauricio Macri, quien escaló a la segunda posición desde el quinto lugar que ocupaba en 2021. Esto marca la centralidad que volvió a adquirir la política en vísperas de un año de elecciones presidenciales.

Lo que sigue es un breve análisis de lo que hicieron en el último año las empresas locales y lo que planifican para el 2023. Un dato a tener en cuenta a la hora de evaluar los resultados, es la opción "no sabe / no contesta", que en algunos casos llegó al 14%, no se descuenta del total de respuestas.

En recuperación

Lo primero a evaluar son los resultados proyectados por las empresas para este 2022 respecto de 2021. La respuesta es previsible si se tiene en cuenta que la economía todavía está en plena recuperación después del duro golpe sufrido en 2020 a raíz de la pandemia y el aislamiento preventivo. Los datos todavía muestran un rebote en la actividad, al punto de que el 76% vio crecer sus ventas a lo largo del año.

Si se amplía el cuadro con lupa, el 46% respondió que las ventas aumentaron más del 20%, un 13% aseguró que crecieron entre un 10 y un 20% y otro 17% dijo que subieron entre un 1 y un 10%. Solo el 6% acusó pérdidas y un 6% no notó modificaciones. En tanto, el resultado operativo para 2022 obtuvo números ligeramente distintos. Un 36% dijo que el crecimiento fue mayor al 20%, el 22% que varió entre un 10 y un 20% y el 9% creció entre 1 y 10%. En tanto, otro 9% aseguró haber notado una caída.

El año pasado más del 80% había destacado un incremento tanto en sus ventas como en sus resultados operativos. Estos números daban cuenta del paulatino relajamiento de las restricciones que se habían impuesto para combatir el Covid

El vaso medio lleno

En un contexto de alta inflación y frente a la incertidumbre política, los empresarios prefieren mantener un optimismo moderado a la hora de realizar las previsiones para 2023. Al ser consultados sobre las inversiones, solo el 6% manifestó que no hará ningún desembolso en el próximo año. El restante 94% planea destinar recursos para aumentar producción o reducir costos.

En concreto, el 57% señaló que invertirá para aumentar la producción, un 19% para crecer en exportaciones, un 27% para reducir costos, un 14% para mantener los niveles actuales de producción y un 6% para sustituir importaciones.

La perspectiva respecto de las ventas en el mercado interno también es optimista. El 74% espera aumentarlas. El 27% con un aumento mayor al 20% y el 47% con mejoras menores a ese número. Apenas un 4% ve una caída. En cuanto a las exportaciones, y tomando en cuenta que el 23% de las empresas que contestaron no exportan -en muchos casos porque se dedican a servicios- y el 4% no respondió, el 23% contestó que las aumentará más del 20% y un 28% menos de ese número. En tanto, el 3% estima una caída.

Sin embargo, el optimismo parece caer cuando se consulta sobre la evolución de la actividad. Ante la pregunta acerca de cómo le irá al sector en el que se encuentran insertos, el 63% de los consultados espera un crecimiento. Un 22% ve crecer a su sector más del 8%, un 11% piensa en una mejora de entre un 6% y un 8%, un 12% entre 4% y 6% y un 18% hasta un 4%. En cambio, el 26% habla de estancamiento y un 6% de caída.

Al hacer una evaluación sobre la evolución del PBI, el 52% de los consultados espera un crecimiento de entre el 1 y el 3%, y apenas un 7% estima que el incremento será mayor. En tanto, un 26% sostiene que no habrá variaciones y el 6% anticipa una caída.

Producción y trabajo

La utilización de la capacidad productiva y la evolución del empleo son los indicadores más importantes a la hora de evaluar el dinamismo de la economía real. Otra vez, la salida de la pandemia muestra cómo las cosas vuelven a su cauce. Así, las empresas argentinas vivieron un 2022 mejor en la evaluación interanual y esperan un 2023 en la misma línea, con mejoras sensibles. Mientras el 55% piensa utilizar casi la totalidad de su capacidad productiva, el 13% piensa ocupar entre un 80% y un 90% y solo el 9% menos de esos valores.

En relación al nivel de empleo, el 35% de los consultados declara haber aumentado su plantel más de un 10% en 2022 y un 17% lo hizo en menor medida. Cerca de un 10% declaran haber achicado su plantel y el 35% no tuvo variación.

La expectativa para el 2023, en tanto, revela un 48% de los encuestados piensan aumentar su dotación, un 24% en más del 10% su personal actual y otro 24% hasta ese porcentahe. El 44% dice que no variará su plantel. En cuanto al nivel salarial, el 66% piensa que los sueldos aumentarán en la misma proporción que la inflación, un 21% cree que será menor y apenas un 9% que el incremento será mayor.

Cuestión de género

El tema de la paridad de género en los ámbitos laborales está cada vez más presente en la agenda pública. Los empresarios declaran en esta encuesta que un 35% tiene en sus plantillas entre un 41% y un 60% de mujeres, lo que indica índices de paridad aceptables. Un 48% declara menos que un 40% y un 10% más del 60%. Para 2023 los números se mantendrán en el mismo porcentaje para el primer ítem. En el caso del segundo, el guarismo se elevará al 45%.

En el subrubro posiciones gerenciales, solo el 23% tiene entre el 41 y el 60% de los mandos medios ocupados por mujeres. Esto es levemente superior al 20% del año pasado. En tanto que no se esperan cambios en este punto para el año próximo. En el segmento de mayor disparidad, es decir, de menos del 40%, pasaría del 59% actual a un 58% y en el de mayor proporción de mujeres (+60%) se mantendría en el 6%.

Trabajo remoto

El home office es, tal vez el principal cambio que trajo consigo la pandemia en el mundo laboral. Hoy los candidatos ya no preguntan si una compañía ofrece teletrabajo, sino que directamente consultan cuántos días por semana se debe ir a la oficina. La tendencia, sin duda alguna, llegó para quedarse y eso confirman las respuestas de los empresarios consultados. El 33% de las empresas contestaron que trabajará de manera remota más del 60% de su plantel en 2023 y otro 32% que lo haránentre un 15% y un 60%.

Las dificultades, y con ellas los reclamos, de los empresarios argentinos tienen varias constantes a lo largo de los últimos años. La inflación, una vez más, es el problema mayor con el 85% de los votos. Un 53% plantea la presión impositiva como el otro gran dolor de cabeza para la actividad. Ambos temas están al tope de las preocupaciones desde hace varias encuestas.

El dólar, en tanto, es otro de los principales factores que mantienen en vilo a los empresarios, ya sea por las restricciones a la venta de divisas (50%), como por la incertidumbre sobre su precio (44%), el retraso del tipo de cambio (27%) o el aumento del tipo de cambio (24%). Con un 47% figura el tema del aumento en el costo de los insumos y con un 36% la caída en el consumo. El 29% ve como un problema la inseguridad jurídica y el 23% las dificultades del acceso al crédito.

La conflictividad laboral y sindical, en tanto, preocupa al 17% de los consultados. Respecto de la inflación, el 75% cree que este año rondará el 71 y el 100% y el 13% estima que el índice de precios será mayor al 101%. Con respecto al tipo de cambio oficial, la mayoría de los empresarios creen que para junio de 2023 será menor a $300, en tanto que un 11% preanuncia un valor mayor

El 48% de los consultados, en tanto, piensa que en 2023 se mantendrá la presión impositiva, mientras que un 43% dice que crecerá. El conflicto con el Sindicato del Neumático fue mencionado como el principal problema empresarial de este año.

En cuanto a los logros del gobierno durante 2022, el acuerdo con el FMI aparece en primer lugar. En segundo puesto se ubican quienes sostienen que la administración encabezada por Alberto Fernández no tuvo ningún acierto en este año, y en tercer lugar lo ocupa el haber conseguido mantener la paz social.

Tags relacionados

Noticias del día

Compartí tus comentarios

¿Querés dejar tu opinión? Registrate para comentar este artículo.