Entre almuerzos, pasillos y exposiciones, los empresarios discuten sobre la continuidad del modelo económico. La visión dista de ser uniforme. La mayoría aplaude el manejo de las cuentas públicas, el dinamismo del campo, energía y minería, y ciertas reglas de juego que son favorables a la inversión. Pero también hay advertencias en torno a la creación de empleo, un indicador que enciende luces amarillas.
La mayoría de las industrias enfrenta un consumo doméstico más frío del que les gustaría. En algunos segmentos, están por debajo de 2023. También, según la industria, hay contextos internacionales diferentes que terminan tallando en sus actividades.
En el sector automotriz y siderúrgicas, los productos chinos hacen mella. Pero, en energía, el debilitamiento del poder petrolero árabe le está jugando a favor a Vaca Muerta.
“El modelo de superávit fiscal y cuentas ordenadas es el que todos los empresarios queremos. Pero no sirve si la cantidad de empleados no crece”.
“Se podría crear trabajo a través de cadenas de empresas encadenadas a energía y minería, pero quizás allí debiera jugar un rol el Estado”, confiesa un ejecutivo de un holding, muy expuesto a Vaca Muerta, pero también a las importaciones chinas, en una mesa donde se habló como condición que ningún empresario sería nombrado.
“Las recesiones, la caída de ingreso per cápita y la inestabilidad son males que se enquistaron en la Argentina por un tiempo muy largo y no hacen bien. Tenemos que ir hacia un modelo económico de mayor continuidad en el tiempo”, detalló un ejecutivo de consumo masivo, que está afectado por la caída en las ventas. “Este año, las ventas están por debajo de lo que teníamos previsto. Y la estimación para 2027 es que sigamos en los mismos niveles”, puntualizaron desde el sector automotriz.
IA y Energía
En una empresa de telecomunicaciones/tecnología se subía al fenómeno Vaca Muerta y minería. “Estamos con soluciones tecnológicas para esos clientes todos los días. Hay muchísima actividad, también atravesada por la revolución de la Inteligencia Artificial (IA)”, destaca.
Un constructor de galpones industriales estaba, en cambio, exultante. “Acabo de ganar una gran obra, estoy cotizando para una empresa de camiones y tengo en la vista un automotriz”, exclamaba en los pasillos del Sheraton. “Está de moda ser pesimista, pero soy optimista”. Dice que pronto lo dirá en público.
Las petroleras, al borde llegar a producir un millón de barriles, ven inmensas posibilidades de crecer a través de las exportaciones. La construcción del Vaca Muerta Oleoducto Sur (VMOS) va en esa dirección y provocará un superávit comercial inédito para el sector.
En cambio, en dos grandes bancos estaban con más luces amarillas: “sacando campo, minería y energía, no surgen nuevos proyectos de financiación. Es bueno que haya sectores que quieran fondearse, pero la pregunta es cuánta tolerancia social hay a que sean tan pocos los sectores dinámicos”, reconstruyeron en una entidad nacional.
En otra fabricante de consumo masivo también notan caída en las ventas. Sin embargo, observan que la máxima plana internacional tiene una mirada positiva sobre la Argentina. “Están dispuestos a perder plata uno, dos o tres balances, pero creen en el rumbo que el país está tomando y en los frutos que le rendirá. Hay una suerte de paciencia estratégica” pintan en una de las marcas más conocidas de su categoría.















