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La evolución de los servicios de salud exige una mirada integral que combine la excelencia médica con habilidades de gestión y liderazgo, en un contexto que desafía continuamente las habilidades de cualquier manager. En la dermatología moderna, la demanda de los pacientes se orienta hacia centros especializados capaces de resolver múltiples necesidades de forma unificada bajo un mismo ecosistema de atención.

Durante su participación en el Women Leadership Summit, organizado por El Cronista y la revista Apertura, Leisa Molinari, dermatóloga y fundadora del Centro Médico de la Piel, repasó la trayectoria de la institución tras cinco años de desarrollo continuo y explicó cómo complementó su formación médica tradicional con herramientas clave de administración de empresas para llevar a la realidad su visión sobre la atención médica.

“El centro nació al hacerme preguntas fundamentales sobre qué necesita la gente para cuidarse la piel. Buscaba crear un lugar donde la persona pueda resolver todo de forma integrada, un verdadero ecosistema donde la salud cutánea sea el eje central”, sostuvo Molinari.

Innovación en productos y ecosistema de salud

A partir de la detección de necesidades no cubiertas en sus consultas diarias de oncología cutánea, la especialista desarrolló líneas propias de productos y soluciones de protección sobre la base del conocimiento clínico y de la detección de oportunidades de negocio. Entre ellas se destacan la línea de dermocosmética Leisa Skin Science, la marca Tienda UV —enfocada en indumentaria liviana con filtro UV— y el suplemento Piel Protec, formulado con polipodium leucotomos y antioxidantes para fortalecer la defensa cutánea desde el interior.

“Al principio estaba en mi territorio conocido como médica, pero a medida que el negocio creció entendí que debía estudiar gestión y administración con el mismo rigor que estudié medicina. En las facultades no nos enseñan a liderar ni a administrar un consultorio o una clínica, y es una brecha que hay que cubrir para crecer con sustento”, afirmó la dermatóloga.

Delegación, equipos diversos y liderazgo femenino

Respecto a la expansión de su organización, la profesional remarcó la importancia de estructurar equipos de trabajo sólidos y delegar responsabilidades para evitar que la gestión personal se convierta en un obstáculo operativo.

“Crecer sin control es peligroso porque puede afectar la calidad de atención y la seguridad del paciente. La mejor decisión que tomé fue formar equipos, capacitar gente, establecer objetivos semanales y delegar. Cuando uno lidera debe superar el propio ego y escuchar las críticas constructivas, porque son las que permiten corregir el rumbo”, puntualizó.

Finalmente, Leisa Molinari reflexionó sobre el rol de las mujeres en las posiciones de toma de decisión dentro del sector sanitario. “La dermatología es una especialidad mayoritariamente femenina en los consultorios, pero al mirar las jefaturas de servicio o los paneles gerenciales suelen predominar los hombres. Es necesario generar debate sobre la importancia de integrar equipos diversos, porque la evidencia demuestra que logran mejores resultados. Las mujeres tenemos que capacitarnos en gestión y plantarnos con convicción en esos espacios de liderazgo”, concluyó la fundadora del Centro Médico de la Piel.