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El fuerte crecimiento de usuarios en las billeteras digitales y el mercado de capitales argentino obligó a las compañías del sector financiero a rediseñar por completo su infraestructura tecnológica. Maximiliano Ignaciuk, CEO de BYMA (Bolsas y Mercados Argentinos), y Cristian de Ferrari, Head de Plataformas de Naranja X, coincidieron en el Innovation Summit organizado por El Cronista e Infotechnology en que ese salto de escala redefinió las prioridades de inversión de ambas empresas en los últimos años.

Un mercado que pasó de 700 a 10.000 órdenes por segundo

Ignaciuk graficó el crecimiento con una cifra concreta: “Desde hace 4 o 5 años procesábamos 700 órdenes en el mercado por segundo. Hoy procesamos más de 10.000 órdenes por segundo. Es un crecimiento de más del 1000% en términos de volumen”.

El ejecutivo explicó que ese salto obligó a la compañía a “repensar cómo hacemos las cosas, revisar nuestros procesos, revisar nuestros equipos”, en un año que además incluye un calendario electoral que suele traer mayor movimiento al mercado.

Naranja X multiplicó sus clientes

En Naranja X, el crecimiento tuvo una magnitud similar. De Ferrari detalló que la empresa pasó de 3,3 millones a 9,5 millones de clientes desde 2022, con un incremento de diez veces en el volumen de transferencias y movimientos dentro de la plataforma.

Ese ritmo llevó a la compañía a completar hace dos años una migración total a la nube. “El sistema tiene la velocidad del componente más lento”, resumió el ejecutivo, quien explicó que la decisión buscó evitar que un negocio de tarjeta de crédito con más de 40 años de historia limitara el desempeño de los productos más nuevos de la empresa.

U$S 21 millones para ampliar la capacidad

BYMA encaró un proceso equivalente con una inversión de u$s 21 millones en infraestructura, que incluyó acuerdos con NASDAQ y Amazon. Con esos socios, la compañía trasladó a la nube su sistema de custodia y de postrade, que hoy administra más de 26 millones de cuentas correspondientes a 12,5 millones de personas.

Ignaciuk remarcó que el objetivo no se limitó a ganar capacidad de procesamiento, sino también a desplegar una red de baja latencia para el sistema de negociación, donde los tiempos se miden en milisegundos y microsegundos: “Llegan tarde a los precios y el negocio es otro, puede haber pérdidas”, explicó.

Innovar sin resignar seguridad

Ambos ejecutivos coincidieron en que la escalabilidad y la seguridad no admiten concesiones frente a la presión por innovar.

“No es innovar por innovar, es innovar con un sentido, con un propósito de entender para dónde va la compañía”, afirmó Ignaciuk, quien remarcó además que ninguna plataforma prospera si los usuarios no confían en cómo se protegen sus datos.

De Ferrari sostuvo una idea similar sobre los productos financieros: “Hoy en día la diferenciación está en la experiencia, experiencias más simples, más acceso, personalizar y sacarle fricción”, señaló, en referencia a la hiperpersonalización que ambas compañías buscan desarrollar a partir del conocimiento del cliente.

La inteligencia artificial acelera la presión

Ese mismo desafío de escala se trasladó a la inteligencia artificial, aunque con una diferencia respecto de otras olas tecnológicas anteriores.

“El usuario final empezó a adoptar primero antes de que nosotros vayamos a decir tenemos que armar algo. Eso nos obligó a acelerar todo el marco de gobierno”, explicó Ignaciuk, quien remarcó que la discusión actual ya no pasa por la utilidad de la tecnología sino por su marco de uso: “La discusión es qué marco de gobierno le damos para que tenga un buen uso y para que genere valor”.

BYMA prepara el lanzamiento interno de un Workspace de inteligencia artificial que busca dar autonomía gobernada a sus equipos.