

La primera fecha del Torneo Apertura y el cierre inminente del mercado de pases dejaron una foto tan precisa como reveladora del fútbol argentino. El libro debía bajar el telón el 20 de enero, pero la AFA resolvió extenderlo hasta el 27, en una señal de las dificultades financieras y operativas que atraviesan muchos clubes. En ese contexto, la economía promete una cosa y la cancha, muchas veces, devuelve otra.
Según el ranking más reciente del sitio alemán especializado Transfermarkt, River encabeza la valuación de planteles con u$s 111,9 millones, Racing lo sigue con u$s 110,8 millones y Boca aparece apenas detrás con u$s 108,9 millones. El dato marca una paridad poco frecuente en la cima del fútbol argentino, con tres clubes separados por márgenes mínimos y una brecha abrupta respecto del resto.
Transfermarkt es la base de datos alemana que releva cotizaciones de futbolistas y planteles en todo el mundo y que se convirtió en referencia global para clubes, agentes y analistas. Sus valuaciones no miden rendimiento deportivo inmediato, sino capital futbolístico: edad, proyección, nivel y expectativa de transferencia.
El podio y sus contracciones
El ranking, sin embargo, no se tradujo de manera lineal en el arranque del campeonato. La primera fecha expuso de inmediato la fragilidad de cualquier lectura mecánica entre presupuesto y resultado.
Racing, segundo en la tabla económica del torneo, debutó con una derrota que contrastó con su peso patrimonial. El equipo que arranca el año con un plantel valuado en más de u$s 110 millones no logró convertir en puntos un capital que incluye activos de primer nivel.

Entre ellos aparece la incorporación a préstamo de Valentín Carboni, uno de los movimientos más relevantes del mercado local, con una valuación estimada en torno a los u$s 12 millones. Su llegada explica buena parte del salto de Racing en el ranking y resume la apuesta del club: sumar talento joven con proyección internacional. La caída en el debut funcionó como recordatorio temprano de que el mercado mide potencial, no certezas deportivas.
River, en cambio, respaldó su liderazgo económico con una actuación sólida en su estreno. El plantel más valioso del país se apoya en una combinación de juveniles exportables y jugadores ya consolidados, una estructura pensada para competir hoy sin resignar valor de reventa mañana. Entre sus jugadores mejor valuados está Aníbal Moreno, con una cotización en torno a los u$s 13 millones.

En Boca, el activo individual más valioso sigue siendo Exequiel Zeballos, valuado en torno a los u$s 7 millones, emblema de un plantel que conserva jerarquía aun en un contexto de mercado austero.
Dos ligas en un mismo torneo
El caso xeneize es singular dentro de ese podio. Pese a ser el tercer plantel más valioso del país, Boca llegó al debut del torneo sin haber concretado ninguna incorporación externa —una rareza que solo comparte con Banfield—. El primer refuerzo del club de la ribera, Ángel Romero, fue anunciado sobre el cierre del mercado tras la primera fecha del torneo, de manera que arrancó el Apertura con la misma base del semestre anterior. Aun así, logró sumar en la primera fecha, apoyado en un grupo que mantiene piezas de alto valor individual.
Detrás del tridente, la brecha es abrupta. Rosario Central aparece con un plantel de u$s 56,2 millones, Estudiantes con u$s 55,3 millones, Vélez con u$s 53,8 millones, Independiente con u$s 53,5 millones, Lanús y Argentinos alrededor de u$s 53 millones, y Talleres con u$s 48,3 millones.
Entre el primero y el décimo hay más de u$s 60 millones de diferencia, un abismo que estructura el campeonato en dos escalas económicas claramente diferenciadas.















