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En la Argentina, la creación de empleo se mantiene como el gran desafío pendiente para el gobierno, según coincidieron expertos del sector privado y economistas. La preocupación atraviesa a empresas, analistas y consultoras, que observan señales de estancamiento y alertan sobre la necesidad de recuperar la actividad económica para impulsar la contratación de trabajadores.

El socio fundador de Pasbba, Ernesto Sanguinetti, planteó que “sin entrar a analizar si la reforma laboral es positiva o negativa, la eliminación de ciertas regulaciones laborales es una condición necesaria pero no suficiente para que crezca el empleo”. Advirtió que el verdadero motor para la generación de puestos de trabajo es el nivel de actividad: “Cuando una empresa sabe que va a vender más, va a producir más, claramente necesita trabajadores, aun cuando las regulaciones no acompañan y la Argentina lo ha demostrado a lo largo del tiempo”.

Por su parte, el director ejecutivo y economista jefe de FIEL, Juan Luis Bour, coincidió en que la elasticidad empleo-producto es muy baja, lo que significa que el crecimiento económico no necesariamente se traduce en más puestos registrados. “El producto puede estar creciendo 3% y el empleo puede hacerlo en menos del 1%”, precisó.

Según Bour, el mismo panorama se ve en muchos aspectos: “En lo referido a lo laboral, crece el empleo por cuenta propia, informal y asalariado informal; hay una meseta producto de los ciclos económicos”. Añadió que “hay regiones, provincias, que están demandando mucho más que otras. Hay empresas que tienen que transformarse y una compañía que tiene que hacer eso puede demandar otro tipo de trabajo”.

Expectativa amesetada

Por el lado de las expectativas de los empleadores, Luis Guastini, director regional de ManpowerGroup para Argentina, Uruguay y Paraguay, aportó datos sobre el termómetro empresario: “Le preguntamos a cerca de 40.000 empleadores en todo el mundo acerca de qué van a hacer en el próximo trimestre; si van a aumentar, mantener o disminuir su dotación y en base a eso sacamos un índice de expectativas de empleo que no es otra cosa que la diferencia entre aquellos que van a aumentar respecto de los que van a disminuir”.

Respecto de la actualidad argentina, Guastini detalló: “Estamos en una meseta baja de expectativas, muy conservadora, con algunos picos y caídas. El primer cuatrimestre parecía que iba a remontar; después cayó para el segundo cuatrimestre. Se mantuvo en el tercero, pero cuando desagregamos ese número vemos algo parecido a lo que pasa en la economía: mucha heterogeneidad. Hay sectores que están muy pujantes, muy optimistas y otros que responden a lo que pasa con la actividad: muy retraídos y conservadores a la hora de contratar”.