El mercado laboral atraviesa una etapa de transformación acelerada tanto a nivel global como en la Argentina. Las empresas buscan adaptarse a los nuevos modelos de trabajo impulsados por la automatización, la digitalización y la irrupción de la inteligencia artificial, factores que obligan a repensar roles y procesos internos. En este escenario, captar y retener talento se vuelve un reto central.
Alejandro Servide, director de Professional y RPO de Randstad, describió el momento actual como una construcción en constante cambio: “El mercado laboral está en una constante transformación a nivel global y también en la Argentina. Vemos que hay un modelo de construcción nuevo”.
Servide identificó tres grandes motores del cambio: la automatización de procesos, la digitalización en diferentes industrias y la inteligencia artificial. “Esto hizo que determinados roles tuvieran que transformarse, y no solo por las tareas que hacen las personas, sino por los roles que cumplen dentro de las compañías en lo que tiene que ver con procesos internos”, señaló.
Para el especialista, la Argentina también enfrenta una transformación profunda vinculada a la matriz productiva. “Hay una apertura al mundo, algunas industrias están siendo más perjudicadas, pero hay otras que se están empezando a beneficiar con un nuevo modelo de contrato”, afirmó. Además, Servide subrayó que en el país persisten desafíos estructurales como la inclusión, la equidad y la informalidad laboral. “Todavía, y en Argentina no somos ajenos, tenemos grandes deudas que tienen que ver con inclusión, con equidad, con erradicar el trabajo infantil y ciertas informalidades en el trabajo”, agregó.
Encontrar el match perfecto
El nuevo contexto exige tanto transformación como adaptación. “Se trata de cómo poder matchear estas necesidades que tienen las compañías con las expectativas que tienen los candidatos”, sostuvo Servide. Advirtió que muchas empresas no pueden competir con productos importados y deben rearmarse para permanecer en el mercado y asumir un nuevo papel. “Cuando una compañía pasa por ciertas transformaciones, afecta su productividad y sus ganancias”, explicó.
En este escenario, el concepto de marca empleadora cobra relevancia como herramienta para captar talentos. “Trabajar el concepto de marca empleadora tiene como objetivo captar talentos en un contexto donde hay mucha gente que le está costando insertarse en el mercado”, afirmó Servide. La transformación de las empresas exige perfiles que incluyan habilidades digitales y competencias vinculadas a la inteligencia artificial, aunque las necesidades varían según la organización.










