El retail se enfrenta a un año difícil: menos consumo y un cliente más racional, que busca precios bajos y locales de proximidad. "Estamos viendo un nivel de facturación, en volumen, tendiente a cero y cercano a menos uno en enero y febrero", señaló Matías Videla, gerente General de Jumbo Retail Argentina durante el Seminario de retail y consumo masivo organizado por El Cronista y Apertura en el marco de Expo EFI (Economía, Finanzas e Inversiones).

Con todo, hay categorías que crecen como productos perecederos carnes, pollos, vegetales cuyos precios se mantienen similares a los del año pasado. Mientras que categorías de productos prescindibles, como artículos de cuidado personal y algunos lácteos, están con caída de doble dígito en volumen. "El cliente está consumiendo menos, acercándose a locales de proximidad en detrimentos de los supermercados. Hay una tendencia preocupante que es el no abastecimiento en muchas familias. Hay 600.000 hogares que ya solamente compran para reposición y no se abastecen. Obviamente, en un escenario de inflación es una mala noticia y afecta a gran parte de nuestras tiendas, donde buscamos que se hagan compras quincenales y mensuales", agregó el directivo de Jumbo, propietaria de las marcas Jumbo, Disco y Vea.

La caída de primeras marcas también es otro signo del año complicado que atraviesa el consumo masivo. Según Videla, marcas de pastas o gaseosas líderes en su segmento perdieron participación porque los clientes buscan precios más bajos. "Es la primera vez en 10 años que las marcas líderes pierden participación. Es una situación complicada que los retrotrae a 2002 donde lanzaron productos más baratos y luego les llevó muchos años revertirlo", aclaró el ejecutivo. Por el otro lado, las marcas propias ganan espacio en las góndolas y en la facturación.

En este contexto, muchas compañías retrasaron inversiones. "Está pendiente el relanzamiento de muchas marcas de cara a 2016. Cuando uno viaja al exterior, ve que los packaging, el desarrollo, el surtido es muy superior incluso en las mismas marcas que están instaladas en la Argentina", expresó Videla.

Para las cadenas con modelo de franquicias, otro sector clave en el retail, el menor poder adquisitivo de los consumidores los obligó a reducir márgenes. "La inflación y el desempleo eso que la gente consuma menos, los que nos obligó a ofrecer mayor valor, darle un producto de más calidad, una mejor experiencia pero a menor precio. Significa reducir márgenes y apuntar al volumen", indicó Andrés Irigo, agente de Desarrollo para Subway Argentina. "Paradójicamente mientras más duro está el mercado más unidades (sándwiches) vendemos porque el mercado nos obliga a trabajar en el volumen. Es un año difícil, estamos vendiendo más para lograr lo mismo", agregó. Todos los locales de la compañía corresponden al modelo de franquicias y para este año prevén 45 aperturas, un número mayor de las realizadas en 2014.

En el caso de las empresas de indumentaria, el año pasado el consumo estuvo motorizado por las promociones, descuentos y cuotas, que incentivaron las ventas. Pablo Villalba, CEO de La Martina, señaló que tuvieron un buen arranque del año, aunque en enero vendieron lo mismo en unidades que el mismo mes del año pasado. El 40% de los locales que abrirá la marca este año estarán ubicados en el interior del país y serán desarrollados bajo el modelo de franquicias.