

La noticia sorprendió a muchos cuando el CEO de Google, Larry Page anunció ayer que su compañía desembolsaría 12.500 millones de dólares en efectivo para quedarse con la unidad Mobility de Motorola, nacida como empresa independiente en enero último y con dos unidades de negocio bien definidas: dispositivos y hogar.
Con la compra, Google fabricante del sistema operativo Android desde fines de 2007 se potencia para disputarle el trono a Apple, que con su imparable iPhone y su tablet electrónica iPad es el líder absoluto del mercado móvil. Pero en el inquieto mundo de la tecnología, las piezas se arman y desarman a la velocidad de la luz y un error (o acierto) puede sepultar o consagrar a cualquier compañía.
Hace aproximadamente tres años que Motorola adoptó el sistema operativo Android para todos sus smartphones, los equipos de alta gama con conexión a Internet y las redes sociales. La arriesgada decisión le dio muy buenos resultados. La norteamericana Motorola (creadora en 1983 del primer celular DynaTAC conocido como el ladrillo y de modelos históricos como el starTAC) no sólo logró frenar su caída sino que volvió a crecer, ubicándose nuevamente en el trono móvil junto a la coreana Samsung y la finlandesa Nokia, gracias al lanzamiento de varios y muy buenos modelos como el Milestone 1 y 2, Backflip, Defy y el reciente Atrix.
Entusiasmado, Page prometió en su anuncio que juntos vamos a crear increíbles experiencias de usuario que impulsarán el potencial de todo el ecosistema Android para el beneficio de los consumidores, socios y desarrolladores de todo el mundo.
Pero para entender lo que significa la compra de Google, hay que remontarse a febrero, durante el Mobile World Congress. En aquel momento Nokia y Microsoft anunciaron su alianza estratégica. Los dos CEOs, Steve Ballmer de Microsoft y Stephen Elop de la gigante finlandesa se dieron la mano en público para ingresar, también, a competir en la batalla con Google y Apple y crear un nuevo ecosistema global.
Aquel acuerdo incluyó no sólo la adopción del Windows Phone en los teléfonos Nokia (que demora la salida de su primer modelo), sino también la unión de las tiendas de aplicaciones, el uso del Office en el móvil, juegos y el buscador Bing. Además, la plataforma de publicidad adCenter para generar una única búsqueda localizada y mejorar la experiencia publicitaria.
La batalla será ganada por quien sepa ofrecerle al usuario los mejores servicios y aplicaciones para descargar. Apple, con su iPhone y la tienda iTunes de aplicaciones pagas y gratuitas logró más de 10 mil millones de descargas en dos años y medio.
Mientras tanto, la tienda de Google bautizada Android Market, y la App World de BlackBerry (de la canadiense RIM) también crecen exponencialmente día a día.
Por eso Nokia y Microsoft (con la fusión de Ovi Store y Marketplace) saldrán a seducir a los desarrolladores para ofrecerle a sus usuarios mejores opciones desde sus tiendas.
No por casualidad, en febrero tras la firma del acuerdo, alguien dijo esta es una carrera de tres caballos.
Esos tres caballos tecnológicos ya tienen nombre: Google, Apple y Microsoft. Los tres, antes de que este movedizo 2011 cierre sus puertas, ya están listos y en posiciones. No se darán ninguna ventaja en la carrera de negocios más importantes de los últimos tiempos. El que gane, será el dueño absoluto del futuro. Largaron.











