

Hay dinastías de artistas en el arte universal. Pienso en los Koekkoek (que sumaron 16 artistas), los Brueghel (10 pintores) y en nuestro país contamos con los Barragán y los Roux.
El padre de Guillermo fue un gran dibujante e ilustrador y Alejandra, su hija, también es una artista. Guillermo nació en Buenos Aires hace 87 años, y es quizás el mayor acuarelista que hay en el mundo, al nivel de Andy Wyeth. Ya a los diez años Guillermo concurría con su padre a la editorial de Dante Quinterno, el célebre creador de Patoruzú, entre otros geniales personajes.
Un día Mario Bernaldo de Quirós, lleva al joven Guillermo a visitar a su padre Cesáreo a Vicente López y el joven define cual será su destino: pintor. Alquila un estudio en el Pasaje Barolo, que era el preferido de los artistas de la época, y durante 4 años concurre a la Escuela Nacional de Bellas Artes, pero teniendo siempre como guía al genial Quirós.
Con 24 años realiza su primera exposición con obras de raíces renacentistas. Viaja a Roma y durante tres años estudia y trabaja como ayudante en el atelier de Umberto Nonni, quien le enseña milenarias técnica de encausto y de realización de murales. Regresa con 30 años y se radica en Jujuy como maestro de escuela. Luego de siete años se radica en Nueva York donde trabaja en publicidad y conoce la escuela expresionista-abstracta que estaba en su apogeo en Manhattan. A su regreso, conoce a Franca Beer, quien es su musa y compañera desde hace casi 50 años y quien lo acompaña en su tarea diaria en Martínez.
Ha realizado importantes exposiciones en París, Nueva York, Roma, Londres, Múnich, Berlín y Venecia. Fue premiado en la Bienal de San Pablo y recibió el Premio Palanza de la Academia de Bellas Artes, de la cual es hoy miembro de número, su última retrospectiva fue en el Museo Nacional de Bellas Artes en 1998, con más de cien obras.
Su última exposición la realizamos en Colección Alvear de Zurbarán, referida a su mural sobre la Democracia, que se encuentra en la Legislatura de Santa Fe.
Impresionante es su mural "homenaje a Buenos Aires" que se encuentra en el lobby del Banco ICBC, en el barrio de Catalinas en Capital Federal.
Se trata de un hombre ameno, profundo y de una cultura universal, es uno de los más grandes artistas que ha dado nuestro país.
Son pocas las obras suyas que se ofrecen en subastas públicas. Una de ellas es la bellísima titulada "El Baile", una témpera de 113 x 145 centímetros que fue vendida en u$s 150.000. Otras varias se han vendido entre u$s 50.000 y u$s 90.000. Uno de sus mayores apoyos fue el recordado Roberto Rocca, quien coleccionaba sus obras y además publicó con la famosa Editorial Rizzoli un libro sobre su obra. Para este querido artista, Todo honor y Toda gloria.










