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En abril de 1953, la revista TIME publicó un perfil de Frida Kahlo a propósito de su primera exposición pública en México. La artista presentó una selección de pinturas y dibujos que, según la publicación, reflejaban buena parte de sus experiencias personales.

La muestra reunió 30 pinturas al óleo y 20 dibujos, realizados a lo largo de aproximadamente dos décadas. Muchas de las obras representaban a la propia Kahlo y abordaban episodios vinculados con su vida, su cuerpo y sus experiencias.

El artículo de TIME, titulado Art: Mexican Autobiography, fue publicado el 27 de abril de 1953 y describió la obra de Kahlo como una especie de autobiografía plasmada mediante la pintura.

Por qué Frida Kahlo rechazaba la etiqueta de surrealista

Kahlo había expuesto principalmente en Estados Unidos y Europa, mientras que en México no había tenido una exposición pública de sus obras hasta aquella muestra de 1953, según relató TIME.

La revista señaló que la artista consideraba que una de las razones de esa falta de una exposición pública en México era la etiqueta de surrealista que se había asociado con su trabajo.

En ese contexto, Kahlo explicó su posición con una frase que quedó vinculada a la manera en que entendía su propia pintura: “Pensaron que era surrealista, pero no lo era. Nunca pinté sueños, pinté mi propia realidad”.

La declaración resulta especialmente relevante porque muchas de sus obras incorporan imágenes simbólicas, escenas poco convencionales y elementos que pueden parecer alejados de una representación realista.

Sin embargo, para Kahlo, esas imágenes estaban relacionadas con sus propias experiencias y su vida, más que con la representación de sueños.

Kahlo explicó su posición con una frase que quedó vinculada a la manera en que entendía su propia pintura: “Pensaron que era surrealista, pero no lo era. Nunca pinté sueños, pinté mi propia realidad”.
Kahlo explicó su posición con una frase que quedó vinculada a la manera en que entendía su propia pintura: “Pensaron que era surrealista, pero no lo era. Nunca pinté sueños, pinté mi propia realidad”.Shutterstock

El accidente que marcó su vida y su pintura

El perfil de TIME también repasó algunos de los episodios que influyeron en su trayectoria artística. La publicación afirmó que Kahlo sufrió un accidente de autobús a los 16 años, después del cual pasó largos períodos inmovilizada y comenzó a pintar para combatir el aburrimiento.

Ese dato sobre la edad corresponde a lo publicado por TIME. Kahlo nació el 6 de julio de 1907, por lo que tenía 18 años cuando sufrió el accidente en septiembre de 1925.

Sus experiencias físicas y personales quedaron vinculadas durante años con su producción artística. Entre las características destacadas por la revista aparecen los autorretratos y las representaciones de su propio cuerpo.

El artículo también señaló que sus pinturas habían recibido elogios de José Clemente Orozco y que su estilo mostraba apenas una influencia de Diego Rivera, con quien Kahlo se había casado en 1929.

Entre los aspectos que caracterizaron aquella producción se encontraban:

  • Autorretratos y representaciones de la propia artista.
  • Escenas relacionadas con experiencias personales.
  • Uso de colores definidos y pinceladas detalladas.
  • Imágenes vinculadas con dolor, enfermedad y experiencias físicas.

La exposición de 1953 y el reconocimiento de su obra en México

La exposición mencionada por TIME se realizó en una galería de Ciudad de México y reunió a unas 200 personas entre amigos, artistas y críticos. La publicación describió la jornada como una celebración alrededor de la obra de Kahlo.

Para entonces, la artista ya había mostrado sus trabajos fuera de México y había vendido algunas de sus pinturas de manera privada. La exposición pública en su propio país representó un momento significativo dentro de su trayectoria.

TIME destacó que buena parte de las obras exhibidas estaban relacionadas con la vida de Kahlo y que el conjunto podía interpretarse como una autobiografía realizada con pintura y dibujo.

El artículo también recogió otra declaración de la artista sobre su relación con la pintura y su propia vida: “No estoy enferma. Estoy rota. Pero estoy feliz de estar viva mientras pueda pintar”.