

México CO2, en conjunto con la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), anunciaron el lanzamiento de la Alianza Mexicana de Mercados de Carbono, una iniciativa que busca incrementar la participación en el mercado de emisiones, impulsar mecanismos de compensación y generar mayor transparencia, información y coordinación entre participantes públicos y privados.
Aunque el mercado mexicano de carbono busca consolidarse, actualmente las principales empresas que compran créditos de carbono en el país son extranjeras, impulsadas principalmente por regulaciones y compromisos climáticos de sus países de origen.
De acuerdo con el reporte “Impuestos al Carbono en México 2026”, 10 empresas destacan como las mayores compradoras de créditos mexicanos, entre ellas Acciona, Compañía Transmediterránea, Prologis, JP Morgan Chase, Enel, EY, Delta, Banco Santander y Microsoft.
Guillermo Zamarripa, presidente del Consejo Mexicano de Finanzas Sostenibles, señaló que la demanda local aún es limitada y que el mercado mexicano sigue dependiendo de compañías internacionales.
“¿Quién es el principal comprador, Acciona? ¿Por qué? No por México. Porque de donde son tiene ciertos requerimientos que lo obligan a andar buscando”, dijo.
El directivo añadió que todavía hacen falta incentivos para ampliar la participación de empresas mexicanas dentro del mercado de carbono.
BMV y México CO2 por más participación
Durante una presentación para medios, directivos del sector financiero, autoridades ambientales y representantes del mercado coincidieron en que México se encuentra en una etapa clave para consolidar instrumentos de precio al carbono y desarrollar un mercado más profundo y robusto.
Por su parte, Jorge Alegría, director general de Grupo BMV, destacó que los mercados de carbono se han convertido en una herramienta estratégica para las empresas y no únicamente en un tema reputacional.
“La aplicación de políticas de sustentabilidad no está peleada con la rentabilidad”, afirmó, al señalar que el índice sustentable de la BMV ha mostrado un rendimiento superior al IPC tradicional.
José Luis Samaniego, subsecretario de Desarrollo Sostenible y Economía Circular de la Semarnat, explicó que México atraviesa la fase inicial de consolidación de los instrumentos de precio al carbono y adelantó que el gobierno trabaja para lanzar este año la fase operativa del Sistema de Comercio de Emisiones.
El funcionario detalló que la meta climática del país contempla reducir 225 millones de toneladas de emisiones durante la actual administración y estimó que alrededor de una tercera parte podría cubrirse mediante mecanismos de compensación y mercados de carbono.
“Estamos hablando de aproximadamente 70 millones de toneladas, mientras que actualmente en México solo se comercializan cerca de 1.8 millones de toneladas”, señaló.
De acuerdo con el reporte, actualmente 11 estados del país cuentan con impuestos al carbono y algunas entidades permiten compensar parcialmente esas obligaciones mediante créditos de carbono.
En este contexto, Javier Bernal, director de mesa de dinero de Monex y consejero del Consejo Mexicano de Finanzas Sostenibles, expuso que México tiene condiciones para posicionarse como líder regional en mercados de carbono gracias a su biodiversidad, capacidad industrial y sofisticación financiera.
“El reto ya no es si esta transformación ocurrirá, sino si México será protagonista o espectador”, dijo.














