

Los empresarios mexicanos elevaron su nivel de optimismo durante el arranque del 2026, pese al entorno de volatilidad económica, tensiones geopolíticas e incertidumbre jurídica que enfrenta el país; sin embargo, sólo 4 de cada 10 consideran que es un buen momento para invertir en México, aseguró Antonio Casanueva, director de educación ejecutiva del IPADE.
El académico explicó que el. centro de estudios de posgrado realiza semestralmente un estudio para medir las expectativas empresariales relacionadas con objetivos personales, desempeño de las empresas y percepción sobre el país.
“De finales del año pasado a principios del 2026, en los tres tuvimos un incremento”, comentó.
Detalló que el optimismo sobre el cumplimiento de objetivos personales alcanzó 7.9 puntos en una escala de 1 a 10, mientras que la confianza en que las empresas lograrán sus metas se ubicó en 7.5 puntos. En tanto, la percepción sobre el país rondó los 6 puntos.
“El momento más bajo desde que hacemos este estudio y lo empezamos a hacer en la pandemia fue finales del 2025. Cuatro de cada diez piensa que es un buen momento para invertir en México”, señaló.
Casanueva indicó que, pese a la desaceleración económica y al entorno global de incertidumbre, los empresarios mexicanos mantienen su apuesta por el crecimiento.
“A pesar de situaciones coyunturales que se han presentado, que han sido adversas desde la pandemia, ha habido cambios geopolíticos, los empresarios siguen creyendo en que sus empresas pueden crecer”, afirmó.
Inseguridad e incertidumbre jurídica mantienen presión
El director de educación ejecutiva del IPADE comentó que las principales prioridades de los empresarios continúan siendo el crecimiento y el fortalecimiento de sus equipos de trabajo; no obstante, persisten preocupaciones relacionadas con la inseguridad y el entorno económico.
“Desde que hemos hecho este estudio, una preocupación que se ha mantenido consistente es la inseguridad, la percepción de falta de seguridad, y ahora percibimos como preocupaciones importantes la volatilidad económica y lo que se percibe como una incertidumbre jurídica”, dijo.
Sobre el fenómeno del nearshoring, Casanueva consideró que México todavía tiene oportunidades importantes por aprovechar, particularmente en sectores vinculados con logística y cadenas de suministro.
“Yo sí observo muchas empresas de logística que están creciendo y que están aprovechando las distintas coyunturas”, comentó.
Añadió que, frente a un entorno cambiante, los empresarios necesitan fortalecer sus habilidades directivas y participar en espacios de diálogo con otros líderes para ampliar perspectivas y detectar oportunidades.
IPADE apuesta por fortalecer liderazgo empresarial
Casanueva señaló que, en un entorno marcado por volatilidad y transformación tecnológica, instituciones como el IPADE buscan fortalecer las capacidades directivas de los empresarios mexicanos para enfrentar escenarios cada vez más complejos.
Respecto al impacto de la digitalización y la inteligencia artificial, afirmó que estas tecnologías transformaron la manera en que las empresas operan y toman decisiones, aunque sostuvo que el juicio crítico seguirá siendo indispensable.
“Hoy más que nunca en la era de la digitalización y de la inteligencia artificial, los empresarios tenemos que desarrollar nuestra capacidad de tener un juicio crítico”, afirmó.
El académico destacó que el IPADE está próximo a cumplir 60 años formando empresarios y directivos en México, con el objetivo de impulsar organizaciones más competitivas y con impacto social.
“Hoy más que nunca nuestra misión de transformar la sociedad vía la formación de los líderes es más vigente que nunca”, expresó.
Casanueva concluyó que, ante el entorno actual, los empresarios deben mantener una visión optimista, aunque sustentada en análisis y prudencia.
“Mejor ser optimistas, no ingenuos, optimistas informados y valientes para hacer las cosas”, finalizó.















