

El tráfico de pasajeros hacia el Aeropuerto Internacional de Cancún no toca fondo, pues en el tercer trimestre de este año la contracción de llegadas y salidas se ubicó en 8.8%, siendo el bloque de peor comportamiento de Grupo Aeroportuario del Sureste (ASUR).
El resultado fue causado por una reducción en picada de 13.3% en el tráfico de pasajeros internacionales del segundo aeropuerto más grande del país.
La caída de la terminal concesionada a la empresa de Fernando Chico Pardo también se presentó en el tráfico nacional, pero en menor medida, al ubicarse en -1.8%.
El tráfico nacional representa aproximadamente 42% del flujo de pasajeros al aeropuerto de Cancún, mientras que el resto es internacional, lo que ahonda el bajón del flujo de viajeros hacia el aeropuerto más importante de ASUR.
Colombia salva utilidad de ASUR
En el resultado consolidado, el número de pasajeros bajó 1.2% anual. En México, donde tiene 9 aeropuertos, la baja fue de 4.6%, seguido por una caída de 3.2% en el mercado de Puerto Rico.
Los mercados que tuvieron alzas en su tráfico fueron Colombia (+5.2%) y Brasil (+1.4%), aunque en este último apenas tomó las riendas en septiembre de este año.
Pese a la caída en el tráfico de pasajeros, la empresa de Fernando Chico Pardo logró un aterrizaje exitoso en la utilidad neta que aumentó 4.4% anual, al alcanzar MXN $2,307.9 millones.
El resultado fue impulsado por un incremento de los ingresos, que recayó en el mercado colombiano.
Ese mercado tuvo un alza de 22% anual en el apartado de ingresos, donde la empresa de Chico Pardo también tuvo un alza superior a 10% en los ingresos por pasajero, siendo el único mercado con una clara tendencia positiva.
Deuda y expansión: El costo para ASUR de crecer en América Latina
A pesar de las presiones operativas en su mercado principal, ASUR consolidó durante el tercer trimestre una agresiva estrategia de expansión internacional, marcada por la integración de CPC Aeroportos en Brasil y otros países de Sudamérica y el Caribe,, lo que elevó significativamente su perfil de activos y su escala operativa.
No obstante, este crecimiento inorgánico y la ejecución de importantes inversiones en infraestructura se tradujeron en un incremento sustancial de la deuda total de la empresa, elevando el indicador de deuda neta a EBITDA a 2.6x al cierre de septiembre.
Para blindar su balance ante este nuevo escenario de apalancamiento y mitigar la volatilidad cambiaria, la administración implementó una estrategia de reestructuración financiera. Esto incluyó la colocación de notas senior en los mercados internacionales por u$s 1,800 millones a principios de octubre, recursos que fueron destinados a liquidar en su totalidad las líneas de crédito puente asociadas a sus recientes adquisiciones, dotando a la empresa de una mayor estabilidad y un perfil de vencimientos a largo plazo mucho más holgado.













