

OfficeMax buscará elevar la rentabilidad de su red comercial sin multiplicar el costo de expansión. La compañía remodelará progresivamente sus 82 sucursales a partir de 2027, luego de que una tienda piloto en Pedregal, Ciudad de México, registrara un crecimiento de 12.4% en ventas y un margen operativo de 24.8%, frente a 4.1% y 19.2%, respectivamente, en el promedio de la cadena.
La estrategia consiste en replicar los resultados de esa sucursal con una inversión equivalente a entre 10% y 15% del costo de abrir una tienda nueva y un retorno estimado de entre ocho meses y un año.
“En cuanto a la inversión, la verdad es que la inversión es mínima, yo te podría decir que si una tienda te cuesta 100%, remodelar una tienda a lo mejor te cuesta 10 o 15%”, explicó Javier Toussaint Parodi, director general de OfficeMax México, en conferencia de prensa.
La apuesta es relevante para una empresa que se aproxima a sus 30 años de operación en el país y que busca obtener más rendimiento de su infraestructura actual. Para Toussaint, la rentabilidad es una condición para sostener el negocio y su impacto económico.
“La primera responsabilidad social que yo considero de las empresas es generar utilidades, porque las utilidades van para los colaboradores, van para la comunidad, para el mismo proveedor. Si tú pierdes dinero, destruyes valor en el mercado”, afirmó en una entrevista con El Cronista.
Actualmente OfficeMax tiene presencia en toda la República Mexicana y cuenta con casi 2,000 colaboradores. En el mercado, su principal competencia es Office Depot, que reporta 275 tiendas en todo el país.
La marca propia gana terreno
Para distinguirse de la competencia, OfficeMax ha apostado por expandir su marca propia Stuk, que en el último año casi duplicó su participación y cuyas ventas se acercan a representar 30% de las totales.
Toussaint compartió que la compañía cuenta con unos 800 productos de marca propia dentro de un catálogo total de aproximadamente 6,000 artículos. Su expansión puede darle mayor espacio para diferenciar su oferta y competir en precio, aunque la empresa no precisó cuánto contribuyen estas líneas a sus márgenes.
En la categoría de muebles, una de las más relevantes para la cadena, el 90% de la oferta ya es de marcas propias.

De la papelería al arte y al skincare
Toussaint considera que el comercio está dejando atrás la división tradicional entre ventas a empresas y al consumidor final para avanzar hacia una experiencia más individualizada.
“Yo creo que ya estamos en la era del B2M, el que te hablan directamente a ti como persona”, señaló, en referencia al concepto business to me.
La estrategia incluye ampliar categorías más allá de los artículos tradicionales de oficina. La empresa incorporó más de 1,000 productos de arte profesional, una categoría que reporta crecimiento de doble dígito.
En un recorrido por la sucursal piloto, directivos compartieron que la categoría de arte comenzó hace 9 años con apenas 21 artículos y hoy han pasado de ofrecer productos básicos a atender a un segmento profesional de artistas, con lo que compiten con almacenes especializados como Lumen.
Asimismo, la cadena sumó productos de cuidado personal y skincare para atraer nuevas ocasiones de compra, así como para incrementar el ticket promedio.
“Aprovechamos toda esta tendencia (skincare), nos fuimos a distintos países, a Seúl, nos fuimos a Japón... y nos trajimos marcas que van mucho con este nuevo estilo y moda y ayudar al consumidor a que nos volvamos un solo punto de encuentro”, señaló Toussaint.
Tecnología y proveeduría local
En un mundo cada vez más tecnológico, Toussaint apuntó que los consumidores buscan lo mejor de los dos mundos: el físico y el digital. Por eso, aunque reconoció abiertamente que el comercio electrónico era un sector que tenían rezagado, destacó que actualmente están impulsando fuertemente su participación digital.
El objetivo principal en el canal digital es expandir su plataforma de marketplace para ir mucho más allá de los productos tradicionales que vende la marca, invitando a nuevos proveedores y ofreciendo condiciones preferenciales a las PyMEs mexicanas para que se sumen.
La compañía, que se sumó al compromiso Hecho en México y trabaja con pequeños emprendedores, busca mantener una cadena de suministro con una alta participación nacional: 18% de los productos que comercializa son importados, mientras que el resto corresponde a oferta de origen nacional.
La transformación también pasa por la operación interna. OfficeMax utiliza inteligencia artificial en áreas como recursos humanos y finanzas, y desarrolla herramientas para medir la demanda por hora en su cadena de suministro, con el objetivo de mejorar la productividad.
“En mi opinión la inteligencia artificial no es para sustituir empleos, es para volverte mucho más eficiente y productivo”, afirmó Toussaint.















