

México y Estados Unidos participan en Amalgam Eagle, un ejercicio binacional que busca fortalecer la coordinación entre sus fuerzas aéreas con operaciones de defensa, detección e interceptación de aeronaves, así como en tareas de búsqueda y rescate.
De acuerdo con la Fuerza Aérea Mexicana, el entrenamiento permite poner en práctica procedimientos conjuntos ante situaciones en las que una aeronave, como es el caso de este simulacro, no cuenta con el código de identificación asignado. El entrenamiento también busca mejorar el intercambio de información y fortalecer los vínculos de trabajo entre las instituciones de ambos países.

Simulacro de un rescate en pleno cielo mexicano: la misión para interceptar el vuelo
El escenario contempla una aeronave que despega sin el código de identificación correspondiente. Ante esta situación, las autoridades de ambos países coordinan acciones para detectar, identificar e interceptar el vuelo.
Durante la simulación, las aeronaves participantes realizan la intercepción y escoltan al tráfico aéreo desconocido hasta la frontera. Según la Fuerza Aérea Mexicana, estas maniobras permiten practicar procedimientos de coordinación e intercambio de información.

Así son los aviones que participan en el ejercicio Amalgam Eagle
Las imágenes difundidas por la Fuerza Aérea Mexicana muestran aeronaves de defensa de uso militar con características diferentes. Una de ellas es un avión de transporte con fuselaje alargado, ventanillas circulares y motores de hélice, al que se le puede ver de forma clara que es un recurso mexicano: “FUERZA AÉREA MEXICANA.
Los otros aviones de este simulacro de entrenamiento y apoyo táctico son aviones con dos asientos en cabina, hélice frontal y pintura de camuflaje gris, como los que se ven en las películas de persecución en el aire. En el fondo se observan otros dos aviones militares de configuración similar, mientras vuelan rodeando uno de los aviones.
¿Qué busca fortalecer el ejercicio binacional?
Además de entrenar para responder ante vuelos no identificados, Amalgam Eagle permite que las fuerzas aéreas de México y Estados Unidos practiquen sus procedimientos de actuación en un escenario compartido.
La Fuerza Aérea Mexicana señala que la actividad contribuye a “fortalecer los lazos de trabajo y amistad entre las instituciones participantes”, además de facilitar el conocimiento mutuo de los protocolos operativos.
El ejercicio también contempla actividades vinculadas con la búsqueda y el rescate, de acuerdo con la descripción oficial. La coordinación entre ambos países resulta central para ejecutar las maniobras previstas y mejorar la capacidad de respuesta conjunta ante situaciones que requieren la intervención de sus fuerzas aéreas.
La Fuerza Aérea Mexicana destaca que estas prácticas permiten conocer y coordinar los procedimientos de actuación entre las instituciones participantes, como parte de la cooperación bilateral en materia de defensa aérea.















