

La presidenta Claudia Sheinbaum publicó en el Diario Oficial de la Federación el decreto que crea el Servicio Universal de Salud (SUS), un mecanismo obligatorio de coordinación entre las principales instituciones públicas de salud del país.
El sistema integrará al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el IMSS Bienestar, el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), los hospitales de Petróleos Mexicanos (Pemex), los Hospitales Federales de Referencia, los Institutos Nacionales de Salud y los servicios de salud de los estados que decidan adherirse.
El objetivo declarado del SUS es garantizar el acceso universal, progresivo y sin discriminación a los servicios médicos para toda la población mexicana, independientemente de su condición laboral o de derechohabiencia. La Secretaría de Salud ejercerá la rectoría del sistema.

El esquema funcionará mediante el intercambio de servicios entre instituciones y un mecanismo de compensación presupuestaria por el cual cuando una institución atienda a un paciente que no es derechohabiente propio, la institución de origen deberá cubrir los costos correspondientes.
Qué atención garantizará el Sistema Universal de Salud y desde cuándo entrará en vigor
La implementación del Servicio Universal de Salud se realizará en dos etapas. La primera arrancará el 1 de enero de 2027 y cubrirá los casos de mayor urgencia y vulnerabilidad.

Desde esa fecha, cualquier mexicano podrá recibir atención de urgencias de forma inmediata y gratuita en cualquier unidad del sistema público, con derecho a permanecer en ella hasta recibir el alta médica. También se garantizará atención especializada para embarazos de alto riesgo, incluyendo urgencias obstétricas, en las unidades con mayor capacidad resolutiva.
El decreto establece protocolos específicos para los casos más críticos. El “Código Infarto” dará acceso universal a cualquier unidad médica y traslado a salas de hemodinamia cuando sea necesario. El “Código Cerebro” garantizará atención oportuna en unidades especializadas en eventos cerebrovasculares.
Además, pacientes con enfermedades crónicas como insuficiencia renal, cáncer, trasplante, VIH o hemofilia no podrán perder la continuidad de su tratamiento si pierden su derechohabiencia. Permanecerán en la misma institución donde iniciaron su atención.
La vacunación universal y las consultas de atención primaria —incluyendo prescripción de medicamentos— en la unidad más cercana al domicilio del paciente también formarán parte de esta primera etapa.
Segunda etapa desde julio de 2027: estudios de laboratorio, tomografías y radioterapia
A partir del 1 de julio de 2027 comenzará la segunda fase del SUS, que ampliará los servicios disponibles de forma universal hacia estudios de diagnóstico y tratamientos especializados.
En esta etapa se incluirán análisis de laboratorio y estudios de gabinete como tomografías computadas, ultrasonidos, resonancias magnéticas, estudios con medio de contraste y sesiones de radioterapia. Estos servicios podrán realizarse en cualquier unidad del sistema público que cuente con la capacidad instalada para ofrecerlos.
Para hacer operativo el sistema, el decreto fija un plazo de 30 días hábiles para que las Secretarías de Salud, Gobernación y Bienestar, junto con la Agencia de Transformación Digital, suscriban un convenio de colaboración destinado a crear la credencial de acceso al SUS.
Ese documento será la llave de entrada al nuevo sistema y determinará cómo se identificará a cada persona ante las distintas instituciones que integran la red de salud universal.















