

El panorama laboral en México se prepara para uno de los cambios más significativos de los últimos tiempos con la histórica reducción de la jornada laboral, generando grandes expectativas entre los empleados. Con la llegada del ajuste, miles de trabajadores se preguntan cómo impactará esta medida en su rutina diaria, garantizando que no habrá mermas en su salario.
Aunque la expectativa es alta, el proceso contempla diversas etapas técnicas y legales que las empresas deberán cumplir conforme a las recientes disposiciones oficiales publicadas en los medios normativos correspondientes.

¿Cuándo inicia la reducción de la jornada laboral en México?
De acuerdo con el decreto de reformas a la Ley Federal del Trabajo (LFT) publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el 1 de mayo de 2026, la implementación no será inmediata, sino gradual.
El calendario oficial establece que el primer recorte entrará en vigor el 1 de enero de 2027, fecha en la que la jornada laboral máxima descenderá de 48 a 46 horas semanales.
Esta reducción escalonada continuará cada 1 de enero —44 horas en 2028 y 42 horas en 2029— hasta alcanzar la meta final obligatoria de 40 horas semanales en el año 2030, según determinan los Artículos Transitorios del decreto.
¿Se verá afectado mi sueldo o perderé prestaciones?
Una de las mayores preocupaciones de los empleados es el impacto financiero de trabajar menos tiempo. Para dar certidumbre, el Artículo Séptimo Transitorio del decreto de la LFT estipula un riguroso blindaje salarial. Este marco legal establece explícitamente que, en ningún caso, la reducción de la jornada laboral implicará la disminución de sueldos, salarios, bonos o prestaciones.
Los trabajadores mantendrán el cien por ciento de sus percepciones económicas intactas, garantizando que la modificación beneficie directamente su calidad de vida sin dañar sus ingresos familiares.

¿Cuáles son las nuevas reglas para el pago de horas extra y el tiempo extraordinario?
Las modificaciones a los artículos 59, 61 y 66 de la Ley Federal del Trabajo reformulan drásticamente el manejo del tiempo extraordinario. Entre los puntos más destacados se encuentran:
- Límite estricto: el tiempo extra no podrá rebasar las 12 horas a la semana, distribuidas en un máximo de 4 horas diarias por no más de 4 días.
- Pago ordinario extra: las horas permitidas se remuneran con un 100 % más del salario ordinario.
- Sanción por exceso (pago triple): si la empresa obliga o permite que el trabajador rebase el límite legal, incurrirá en una falta que obliga a pagar un 200 % adicional sobre el salario ordinario.
- Prohibición absoluta: queda estrictamente prohibido que los menores de 18 años realicen horas extraordinarias.
¿Cómo se fiscalizará el cumplimiento de estas nuevas disposiciones?
Para asegurar que los empleadores respeten los nuevos topes horarios y evitar abusos en los centros de trabajo, las autoridades han dispuesto un mecanismo de control obligatorio.
Con base en las reformas al Apartado A del artículo 123 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y la LFT, las empresas están obligadas a implementar un registro electrónico de asistencia para controlar las entradas y salidas.
El incumplimiento de estas normas relativas al horario y al control digital será sancionado con multas severas calculadas en Unidades de Medida y Actualización (UMA).














