

Un grupo de investigadores en Estados Unidos estudió los hábitos alimenticios de los adultos mayores para analizar si existe una relación entre el consumo frecuente de huevos y el riesgo de desarrollar Alzheimer. Los resultados, publicados en The Journal of Nutrition, señalaron que quienes consumían este alimento de forma regular presentaban menores probabilidades de recibir un diagnóstico de Alzheimer.
De acuerdo con el estudio, incluir huevos en la alimentación al menos cinco veces por semana se relacionó con una reducción de hasta 27% en el riesgo de desarrollar la enfermedad, en comparación con personas que casi nunca los consumían.

Aun así, los especialistas aclararon que se trata de una investigación observacional, por lo que no puede afirmarse que los huevos sean la causa directa de esa disminución en el riesgo.
La relación entre el consumo de huevos y la pérdida de memoria
La investigación fue encabezada por Jisoo Oh, de la Universidad de Loma Linda, y analizó información de más de 39,000 adultos mayores distribuidos en distintos estados de Estados Unidos.
Los participantes pertenecían a la Iglesia Adventista del Séptimo Día, una población elegida por la diversidad de sus hábitos alimenticios y sus bajos niveles de consumo de alcohol y tabaco.
El seguimiento se realizó durante más de 15 años y únicamente participaron personas mayores de 65 años sin diagnóstico previo de Alzheimer. Los investigadores utilizaron cuestionarios alimenticios detallados y verificaron los diagnósticos mediante registros oficiales de Medicare.
Los modelos estadísticos mostraron diferencias según la frecuencia de consumo:
- Quienes consumían huevos de una a tres veces al mes o una vez por semana presentaron 17% menos riesgo de Alzheimer.
- Las personas que los ingerían entre dos y cuatro veces por semana mostraron una reducción cercana al 20%.
- Quienes consumían huevos cinco veces o más por semana alcanzaron hasta 27% menos riesgo de diagnóstico.
Los resultados se mantuvieron incluso tras ajustar factores como edad, sexo, nivel educativo, estilo de vida y antecedentes médicos.
Un análisis adicional detectó que las personas que evitaban completamente los huevos tenían un riesgo 22% mayor de desarrollar Alzheimer durante el periodo de observación.
¿Cómo ayuda el huevo al cerebro?
Los investigadores señalaron que los huevos contienen nutrientes importantes para la salud cerebral, entre ellos la colina y la vitamina B12.
La colina participa en la producción de acetilcolina, un neurotransmisor relacionado con la memoria y el aprendizaje. Por su parte, las yemas aportan ácidos grasos omega-3 como el DHA, considerado clave para la estructura de las membranas cerebrales.
Además, los huevos contienen antioxidantes que podrían ayudar a reducir el daño celular.
Algunos estudios previos encontraron niveles bajos de colina y DHA en cerebros de personas con Enfermedad de Alzheimer, lo que llevó a los especialistas a investigar si estos nutrientes podrían influir en la protección cerebral.
Limitaciones del estudio
Aunque el seguimiento fue amplio y el análisis estadístico detallado, los autores insistieron en que la investigación no demuestra una relación causa-efecto.
También señalaron que la alimentación de los participantes fue evaluada únicamente al inicio del estudio y que cerca del 25% modificó sus hábitos alimenticios con el paso del tiempo.
La investigación recibió financiamiento parcial de la American Egg Board, aunque los autores afirmaron que dicha organización no intervino en el diseño, análisis o publicación de los resultados.
Finalmente, los especialistas reconocieron que las características particulares de la población estudiada —como el bajo consumo de alcohol y tabaco— podrían dificultar que los resultados se extrapolen completamente al resto de la población.















