

El domingo 6 de junio de 2027, México celebrará una de las jornadas electorales más amplias y complejas de su historia reciente. Las urnas estarán abiertas de 8:00 a 18:00 horas para un proceso que combina elecciones federales, locales y judiciales en un mismo día.
El Instituto Nacional Electoral ya trabaja en la estructura operativa y logística del proceso, que requerirá una coordinación inédita con los organismos electorales de cada entidad federativa.
Se acerca una jornada electoral sin precedentes: qué se vota en México en 2027
En el plano federal, los ciudadanos elegirán a los 500 diputados que integrarán la Cámara de Diputados de la LXVII Legislatura. A nivel local, 17 estados renovarán gubernatura, congresos y más de 1000 ayuntamientos.

A eso se suman los cargos del Poder Judicial federal y local que quedaron pendientes tras los comicios judiciales de 2025, como parte de la reforma judicial impulsada en el sexenio anterior.

Un elemento adicional que complica el panorama político es
Los 17 estados que renovarán gobernador en 2027
Entre las entidades que irán a las urnas para elegir nuevo titular del ejecutivo estatal figuran:
- Aguascalientes
- Baja California
- Baja California Sur
- Campeche
- Chihuahua
- Colima
- Guerrero
- Michoacán
- Nayarit
- Nuevo León
- Querétaro
- Quintana Roo
- San Luis Potosí
- Sinaloa
- Sonora
- Tlaxcala
- Zacatecas
Calendario y fechas clave del proceso electoral
Aunque el INE no ha publicado el calendario oficial, el proceso electoral comenzaría en el último trimestre de 2026, con campañas previstas para la primavera de 2027 y una veda electoral de tres días antes de la jornada. En el ámbito judicial, cualquier ajuste normativo deberá estar promulgado antes de la primera semana de junio de 2026, según el artículo 105 constitucional que exige publicar las leyes electorales al menos 90 días antes del inicio del proceso.
El Senado tendrá hasta el 1 de octubre de 2026 para emitir la convocatoria correspondiente a los cargos judiciales. Para la ciudadanía, las elecciones de 2027 representan la primera gran prueba de fuerza del sistema político tras la transformación judicial de 2025 y el inicio del gobierno de Sheinbaum.















