

México tiene el potencial de convertirse en la décima economía del mundo hacia 2050, pero para lograrlo deberá superar una inercia de bajo crecimiento que lleva un cuarto de siglo sin resolverse, según lo planteó Eduardo Osuna, vicepresidente y director general de BBVA México, durante la Reunión Nacional de Consejeros Regionales 2026.
El empresario subrayó que la diferencia entre el México actual y ese objetivo es un solo punto de crecimiento sostenido. “Se dice fácil, pero en los últimos 25 años no logramos el 2.5% de crecimiento promedio, y eso es lo que tendríamos que lograr”, puntualizó.
Las claves para potenciar el crecimiento económico de México para el 2050
El diagnóstico del banquero fue contundente: “Llegamos a ser la economía número 11 del mundo, y hoy somos la 15, por ese bajo crecimiento y por el avance que están teniendo otras economías a nivel mundial”. Para revertir esa caída, Osuna identificó tres palancas fundamentales:
- detonar la inversión en infraestructura
- combatir la informalidad
- avanzar de forma sostenida contra la inseguridad.
El director general de BBVA México señaló que el país “no ha tenido un plan de infraestructura robusto desde los años 90. Ese plan de infraestructura no solamente mueve la aguja de la inversión, sino que destraba cuellos de botella que hoy son muy evidentes en la economía, desde temas de energía, carreteras, puertos, aeropuertos, que permiten que otras industrias se expandan. En ese marco, valoró positivamente el anuncio reciente desde la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, sobre la actualización del Plan México.

La palanca decisiva, sin embargo, es la inversión privada nacional, que representa el 76% del total frente al 11% de la inversión extranjera y el 13% de la pública.
“Si no resolvemos las razones por las cuales los empresarios no invierten más en México, no podemos mover la aguja de la inversión”, advirtió. Consultado sobre qué priorizar, Osuna fue directo: “Si yo tuviera que escoger una de tres, escogería la de la definición de reglas claras, que no se muevan para los inversionistas, especialmente los empresarios mexicanos.”
Cuáles son las prioridades para romper la informalidad
Osuna dedicó una parte central de su intervención a la digitalización de la economía, a la que describió como una prioridad que debe trascender la política pública y alcanzar a toda la sociedad y al sector empresarial. En particular, enfatizó que el combate al uso del efectivo “tiene temas bien relevantes para México como combatir la corrupción, bajamos la inseguridad, bajamos la informalidad y logramos mayor inclusión financiera”.

Destacó como señales positivas las medidas anunciadas junto al gobierno para eliminar pagos en efectivo en gasolineras y casetas, con proyección a otros servicios.
Cómo México podrá posicionarse como la economía número 10 del mundo en 25 años
El directivo también reconoció mejoras en materia de seguridad, aunque advirtió que el reto es consolidar la tendencia y, sobre todo, cambiar la percepción de los inversionistas. La ruta para lograrlo, según su análisis, combina el plan de infraestructura, la integración con Norteamérica, el crédito a las mipymes y la seguridad tanto física como jurídica.
A pesar del diagnóstico exigente, Osuna cerró con una lectura optimista: “Tenemos las condiciones para crecer más rápido, para ser la economía número 10, y lo que tenemos que hacer es seguir trabajando de la mano del sector público para cambiar estas condiciones; y tenemos que empujar el cómo digitalizamos y formalizamos la economía".















