

La propuesta arancelaria impulsada por Estados Unidos bajo el amparo de la Sección 301 encendió las alertas entre exportadores y sectores productivos de México ante el riesgo de nuevos costos para el comercio bilateral.
La medida arancelaria forma parte de una investigación de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) relacionada con presuntas deficiencias en la aplicación de medidas contra la importación de bienes elaborados con trabajo forzoso en terceros países.

Sin embargo, la Secretaría de Economía informó que, tras consultas realizadas este mismo día con autoridades estadounidenses, se confirmó que las mercancías que cumplen con las reglas de origen del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) quedarían exentas de la posible aplicación del arancel. Esto significa que alrededor del 85% del volumen de las exportaciones mexicanas no estaría sujeto a la medida propuesta.

El 15% de las exportaciones mexicanas sigue bajo revisión
De acuerdo con el comunicado oficial, la investigación de USTR incluye a 60 países, entre ellos México, Canadá, Reino Unido y los miembros de la Unión Europea. Como resultado preliminar, Estados Unidos propuso un incremento arancelario del 10% para importaciones procedentes de México y otras 13 economías, mientras que para 46 países adicionales planteó gravámenes de hasta 12.5%.
La dependencia mexicana precisó que la propuesta “no contempla una entrada en vigor inmediata, sino que abre un proceso de consultas de 45 días”, periodo durante el cual ambos gobiernos sostendrán mesas de diálogo para revisar los alcances de la medida y presentar argumentos técnicos.
Economía destacó que la posible tarifa tampoco afectaría a los productos incluidos en las órdenes de la Sección 232, entre ellos automóviles, acero y aluminio. Respecto al porcentaje restante de exportaciones mexicanas, señaló que “la Secretaría de Economía sostendrá conversaciones formales con USTR en los próximos 45 días”, proceso que será encabezado por el secretario Marcelo Ebrard por parte de México.
México busca evitar nuevos costos para su comercio exterior
El Gobierno mexicano sostuvo que la investigación bajo la Sección 301 forma parte de una estrategia estadounidense para sustituir mecanismos arancelarios previos como IEEPA y la Sección 122, algunas de las cuales han sido eliminadas o están próximas a vencer.

En este contexto, las autoridades mexicanas buscarán demostrar las acciones emprendidas para combatir el trabajo forzado y evitar que se impongan nuevas barreras comerciales.
La Secretaría de Economía expresó confianza en que las negociaciones permitan modificar la propuesta inicial. “México confía en que la propuesta arancelaria que afecta al 15 por ciento de su comercio será modificada en función de los resultados de las mesas de discusión bilateral que México y Estados Unidos continuarán sosteniendo en las próximas semanas”, indicó la dependencia, dejando abierta la puerta a una solución negociada que reduzca el impacto sobre exportaciones, inversiones y empleos vinculados al comercio exterior.














