

El Metrobús CDMX sorprende una vez más a todos los usuarios capitalinos que diariamente utilizan el transporte público. Las autoridades, tras su campaña enfocada en promover un uso adecuado, cívico y empático de la mochila en un lugar apropiado, han dado un paso adicional en la concienciación sobre la importancia de no llevar la mochila en la espalda o en el pecho.
Desde ahora, todos los vehículos articulados del Metrobús están equipados con cestos, canastos o maleteros internos, en los cuales se debe depositar las mochilas, bolsas, maletas y otras pertenencias personales que pudieran obstaculizar el flujo de los pasajeros. Esta medida busca prevenir atascamientos, golpes, rayones en la piel y otros incidentes que podrían suceder al llevar la mochila en la parte alta del cuerpo.

“Nuestras unidades disponen de espacios designados para mochilas, maletas y bolsas; úsalos correctamente”, anunció Metrobús CDMX.

¿Dónde colocar la mochila en el Metrobús para no incomodar a nadie?
Metrobús CDMX enfatiza en sus comunicados que esta acción, aunque simple, repercute positivamente en la experiencia colectiva. Disminuye los empujones, mejora el flujo dentro de las unidades y promueve un entorno más respetuoso entre los usuarios.
Llevar la mochila abajo o en los canastos dentro del Metrobús es una práctica habitual en varios sistemas de transporte a nivel mundial, donde el respeto por el espacio colectivo es fundamental. Con “mochila abajo”, los trayectos se tornan más prácticos y agradables.
A su vez, cargarla los hombros obstaculiza la movilidad y provoca incomodidad en áreas reducidas. Bajarla durante el recorrido propicia una convivencia más amena y garantiza una experiencia de viaje más segura.
La norma es explícita y aunque no induce a multas económicas o sanciones disciplinarias, el incumplimiento puede determinar la diferencia entre un viaje placentero y el peor día de su existencia.













