Quicksink, así es la nueva arma de Estados Unidos que cambiará las guerras navales

Una nueva bomba, lanzada desde el aire, tiene mayor eficacia y menor costo que los torpedos para destruir buques

La fuerza aérea de Estados Unidos probó con éxito, el 28 de abril pasado en el Golfo de México, como parte del programa Quicksink, una nueva arma para destruir buques. Fue creada por el Laboratorio de Investigación de la Fuerza Aérea (AFRL) y el Equipo de Prueba Integrado de Eglin y demostró una capacidad de precisión y letalidad nunca antes vista para vencer las amenazas marítimas.

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Se trata de una nueva bomba de mayor eficacia y menor costo que los torpedos pesados lanzados desde submarinos y otros buques y es capaz de hundir barcos enemigos a kilómetros de distancia.

La AFRL grabó un video en el que se muestra el poder de destrucción de la "bomba Quinksink". En él se ve como un carguero es partido literalmente en dos con un solo disparo lanzado desde un F-15E Strike Eagle.

¿Estamos frente a una carrera armamentista sin límites?

Los científicos e ingenieros del laboratorio desarrolla desde hace tiempo una arquitectura de sistemas abiertos de armas (WOSA), que busca precisión en los disparos. En este caso, la bomba viene integrada con un sistema de navegación basado en GPS en la cola, mientras que en la parte delantera cuenta con el sistema WOSA que permite localizar con precisión objetivos marítimos. Lo hace a través de radiofrecuencia, algo que permite que el arma encuentre su objetivo aunque se encuentre en movimiento

"Quicksink es único en el sentido de que puede proporcionar nuevas capacidades a los sistemas de armas del DOD existentes y futuros, brindando a los comandantes combatientes y a nuestros líderes nacionales nuevas formas de defenderse contra las amenazas marítimas", dijo a través de la agencia de prensa de la AFRL, Kirk Herzog, gerente del programa.

Si bien los torpedos hunden predominantemente barcos enemigos a través de submarinos, los nuevos métodos explorados a través de Quicksink pueden lograr la letalidad antibuque con armas lanzadas desde el aire, incluidas estas bombas guiadas de precisión llamadas JDAM.

"Los torpedos de peso pesado son efectivos para hundir barcos grandes, pero son costosos y los emplea una pequeña parte de los activos navales. Con Quicksink hemos demostrado una solución más ágil y de bajo costo que tiene el potencial de ser empleada por la mayoría de las aeronaves de combate de la Fuerza Aérea", aseguró el comandante Andrew Swanson, jefe de programas avanzados

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