

Flávio Bolsonaro, derrotado el domingo por Luiz Inácio Lula da Silva en la segunda vuelta presidencial, quedó este lunes impedido de salir de Brasil. Según contó él mismo en un video difundido en redes sociales, agentes de la Policía Federal lo abordaron en plena calle, lo intimaron a entregar sus pasaportes y le informaron que tiene prohibido dejar el país.
La notificación ocurrió cuando el senador del PL salía de visitar a su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, que cumple una condena de 27 años por intento de golpe de Estado bajo arresto domiciliario en Brasilia. Según relató en el video, la Policía Federal “de Lula” lo esperaba en la puerta de la casa y allí mismo, en la calle, le notificaron la orden. Debe presentar los pasaportes en un plazo de 24 horas, y su campaña confirmó la versión.
El hasta ayer candidato presidencial atribuyó la orden a Moraes, el juez del Supremo Tribunal Federal que instruyó el juicio contra su padre. Según su explicación, la medida se apoya en una declaración de su hermano Eduardo, quien el viernes 23 había dicho que Flávio debía irse de Brasil si perdía. Eduardo argumentó que, al terminar su mandato en el Senado, Flávio perdería los fueros parlamentarios y quedaría expuesto a las investigaciones.
“Nunca pensé en salir del país”, sostuvo el senador, que anunció que entregará los documentos pero que se defenderá de lo que calificó como una “aberración” y un intento de intimidarlo. También afirmó que la decisión se tomó el domingo por la noche, apenas conocido el resultado de las urnas, y la describió como política.
El episodio tiene un antecedente: el domingo, la diputada Duda Salabert (PSOL) había dicho que presentó ante la Procuraduría General un pedido de prohibición de salida del país y de entrega del pasaporte contra Flávio.

Hasta el momento, la información disponible se apoya en el relato del senador y en la confirmación de su campaña. No se difundió el texto de la resolución, por lo que sus fundamentos exactos no están verificados.
Qué es la causa “Dark Horse” y qué papel tendría Bolsonaro
“Dark Horse” es una película biográfica sobre Jair Bolsonaro, protagonizada por el actor estadounidense Jim Caviezel. Se filmó, pero todavía no tiene fecha de estreno. La investigación gira en torno a cómo se pagó su producción.
El financista es Daniel Vorcaro, dueño del Banco Master, entidad que quebró en 2025 y que se investiga como el mayor fraude bancario de la historia de Brasil. Vorcaro está detenido desde marzo. Mensajes de su teléfono, revelados por el sitio Intercept Brasil, muestran que Flávio le pidió dinero para la película y lo urgió a acelerar los pagos para cubrir deudas de los productores.
Según Intercept, Vorcaro había prometido cerca de u$s 24 millones y giró algo menos de la mitad: al menos 61 millones de reales (unos u$s 10,2 millones) en 2025. Los audios citan un pedido total de 134 millones de reales.

La causa tramita en el Supremo, a cargo del juez André Mendonça, a pedido de la Policía Federal. Flávio figura como investigado desde julio, pero se supo recién el 11 de septiembre. Se le atribuyen presuntos delitos de corrupción, lavado de dinero y evasión de divisas. Los investigadores también quieren establecer si parte del dinero terminó financiando a su hermano Eduardo, radicado en Estados Unidos y condenado por coacción en el juicio a su padre.
Una causa paralela, a cargo del juez Flávio Dino, examina si los productores recibieron fondos públicos de enmiendas parlamentarias.
El senador admitió en mayo que pidió dinero a Vorcaro, pero sostiene que fue una donación privada, que la película es legal y que no ofreció nada a cambio. Atribuye la investigación a motivos electorales. En Brasil, una investigación policial de este tipo no impide ser candidato.
La causa también quedó atravesada por una pelea entre magistrados. Se filtraron mensajes de Vorcaro dirigidos a un celular atribuido a Moraes, y este acusó a Mendonça, nombrado por Jair Bolsonaro en 2021, de actuar por motivos políticos. Flávio enfrenta además otra investigación por presunto lavado de dinero con empresas financieras y plataformas de apuestas, que también niega.
Por lo pronto, el derrotado candidato se quedará sin cargo electivo en febrero de 2027, cuando termine su mandato en el Senado. Hasta entonces, con el pasaporte en manos de la Justicia, seguirá sujeto a la restricción de viaje mientras avanzan las investigaciones.
















