

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acusó este domingo a Irán de incumplir el alto el fuego vigente tras una serie de presuntos ataques contra embarcaciones internacionales en el Estrecho de Ormuz, uno de los corredores energéticos más sensibles del mundo.

En un mensaje publicado en su red Truth Social, el mandatario lanzó además una fuerte advertencia sobre posibles represalias militares si no prosperan las negociaciones diplomáticas.
Según sostuvo Trump, fuerzas iraníes habrían disparado contra distintas naves, entre ellas un buque francés y un carguero del Reino Unido. Calificó esos hechos como una “violación total” de la tregua acordada en medio de la crisis regional.
El presidente estadounidense indicó además que enviados de Washington viajarán a Islamabad, en Pakistán, para continuar conversaciones con representantes iraníes en busca de una salida negociada al conflicto. La capital pakistaní se convirtió en las últimas semanas en un canal de diálogo entre ambas partes.

En su mensaje, Trump también hizo foco en el impacto económico del cierre parcial del estrecho, paso clave para el comercio mundial de crudo y gas. “Ellos pierden 500 millones de dólares al día”, afirmó al referirse a Irán. También aseguró que Estados Unidos no sufriría consecuencias directas y que parte de los cargamentos energéticos ya fueron redireccionados hacia puertos de Texas, Luisiana y Alaska.
Sin embargo, el tono del mandatario escaló con una amenaza directa contra infraestructura iraní. “Destruiremos todas las centrales eléctricas y todos los puentes”, escribió. Luego agregó: “Se acabó la amabilidad”.
Las declaraciones se conocen un día después de nuevos incidentes reportados en el Estrecho de Ormuz, donde al menos tres ataques contra petroleros y buques mercantes volvieron a encender las alarmas internacionales. Esa vía marítima concentra cerca de una quinta parte del petróleo que se comercializa en el planeta, por lo que cualquier interrupción impacta de inmediato en los mercados energéticos.
La tensión aumentó luego de que Irán reanudara controles estrictos en la zona tras una apertura transitoria de apenas 24 horas. Teherán había advertido que cualquier embarcación que intentara acercarse al estrecho en medio del bloqueo naval estadounidense podría ser considerada “objetivo militar”.
El frágil alto el fuego entre Washington y Teherán tiene vencimiento previsto para el próximo miércoles, aunque los últimos cruces pusieron en duda su continuidad. En paralelo, persisten las diferencias sobre el programa nuclear iraní, en especial por el destino de las reservas de uranio enriquecido que Estados Unidos exige desmantelar.













