Cómo lo hicieron

De países pobres a potencias: las claves del milagro económico de Singapur y Corea del Sur

De estar en la periferia de la economía mundial pasaron a ser jugadores importantes del mundo desarrollado. Qué modelo implementaron para dar vuelta sus números.

Poco más de 4560 kilómetros separan a Corea del Sur y Singapur. Si bien tienen realidades muy disímiles ambas están conectadas por un milagro: el económico. De ser países pobres y con una economía precaria, en medio siglo lograron dar vuelta su situación y convertirse en potencias. Entre las dos pueden encontrarse algunos puntos en común, en particular en la manera en que construyeron su modelo de progreso.

Tan solo con ver el incremento del PBI per cápita se percibe el cambio. En 1960, el de Corea del Sur era de US$ 158,2 y en menos de una década logró duplicarlo. Hoy, de acuerdo a los datos exhibidos por el Banco Mundial, tiene un PBI de US$ 31.489 por habitante. Por su parte, Singapur pasó de un PBI per cápita de US$ 428 a uno de US$ 59.797 en 2020. En comparación, la Argentina ostentaba un PBI per cápita de US$ 1155 en 1960 y actualmente es de US$ 8441.

¿Cómo lograron revertir su economía? La inversión en educación, salud y vivienda y las políticas favorables a sectores clave de la industrialización son algunos de los ítems a destacar de sus planes. Pero lo más relevante es el de la planificación a largo plazo. Ambos delinearon estrategias con una mirada más allá y mantuvieron esto durante varias décadas, aún con algunos traspiés.

Educación y maquinaria pesada

En 1953, Corea del Sur se encontraba destruida tras la Guerra de Corea. Previo a eso había atravesado la invasión japonesa. Su economía tenía como pilar la agricultura y la exportación tenía una escaza participación en los números del país.

La transformación industrial comenzó en 1961 con la toma del poder de Park Chung-Hee luego de realizar un golpe de Estado. El general se caracterizó por su liderazgo autoritario durante 18 años hasta su asesinato en 1979. Durante su mandato se inspiró en el modelo desarrollista japonés e impulsó una serie de medidas que empoderaron a un grupo de empresas familiares - denominadas chaebol - que se volvieron los pilares de la economía surcoreana. Entre ellas se encuentran Samsung, Hyundai y LG.

Desde el Estado se tomó la decisión de proteger algunos sectores clave, a través de una apertura a la importación de bienes y subsidios y crédito barato para la manufactura. Se vieron beneficiados rubros como la maquinaria pesada, la electrónica, las automotrices, las siderúrgicas y las petroquímicas. Se puso el foco en los bienes exportables y no en los de consumo.

A esto se le sumó la gran inversión en educación que posibilitó un aumento de capital humano. De esta manera, los profesionales que surgieron fruto de este plan se transformaron en la base sobre la que se apoyaba la nueva Corea del Sur industrial.

Atraer a los de afuera

Singapur también cimentó su crecimiento sobre la producción de manufactura para exportar con trabajo intensivo de mano de obra. Su modelo capitalista industrializado se inició en 1965 tras su conformación como ciudad-Estado autónoma. Los especialistas aseguran que la cabeza detrás del milagro económico fue Lee Kuan Yew, quien se desempeñó como primer ministro por más de tres décadas.

Se impulsaron programas de empleo, construcción de viviendas sociales y una intensa inversión en salud y educación. Asimismo se brindaron incentivos importantes para la inversión extranjera. No obstante, al mismo tiempo el gobierno de Lee suprimió libertades individuales.

Singapur aprovechó su ubicación geográfica-comercial estratégica en plena ruta entre China, India y el Sudeste Asiático. Para fines de los 90 se transformó en un centro financiero mundial. "Como ventaja tiene una población capaz de hablar chino e inglés, instituciones sólidas que funcionan y ausencia de corrupción", aseguró Linda Lim, profesora especializada en economía política del Sudeste Asiático en la Universidad de Michigan, a la BBC.

Sin embargo, se volvió muy dependiente de las empresas extranjeras que se instalaban en su territorio tentadas por la baja presión impositiva. Según un informe de The Economist Intelligence Unit, en 2019 Singapur era el país con el costo de vida más alto del mundo. En 2020 cayó al cuarto puesto dado que, producto de la pandemia, hubo un éxodo de trabajadores extranjeros y la población contratada bajó por primera vez desde 2003.

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Comentarios

  • JPB

    juan pablo bandoli

    Hace 24 días

    Te faltó la clave de todo!!!! LIBERTAD, no ve vendas humo, en ambos países fue liberalismo puro.

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    • EG

      Elver galarga

      Hace 24 días

      Que libertad salame? Te estan diciendo que hubo un dictador durante 2 decadas en Corea del Sur y hablas de libertad? 3 decadas del mismo tipo suprimiendo libertades individuales en singapur.

      El Estado beneficiando sectores de la economia y determinados chaeboles, obligando a invertir y cumpliendo con los planes del gobierno, donde entra ahi el liberalismo? Payaso

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  • CDCCDC

    Comunidade de Compra Cooperativa de Chile

    Hace 24 días

    A la Argentina, le sacas el peronismo, el sindicalismo y reducis los cargos politicos en un 40%, en 10 años estamos en el top 15.

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