Brexit: qué pasará ahora que el Reino Unido abandonó definitivamente el bloque europeo

Tras el fin del período de transición se abre un nuevo capítulo para ambas partes. Servicios financieros, comercio y pesca son algunos de los principales puntos de conflicto entre los británicos y la Unión Europea.

A casi cinco años del referéndum que empezó todo, el Reino Unido finalmente salió de la Unión Europea (UE). De hecho, es el primer territorio en hacerlo. Y, aunque muchos detractores del Brexit siguen pensado que es un  divorcio innecesario, las intensas negociaciones de último momento entre los británicos y la UE lograron salvar un acuerdo justo una semana antes de que terminara el período de transición.

Uno de los principales objetivos del acuerdo era proteger el comercio entre el Reino Unido y la UE, que representa alrededor de u$s 900.000 millones al año. En este sentido, los productos seguirán libres de tarifas y cuotas (en 2019 la UE importó el 46% de los bienes producidos en el Reino Unido) aunque estarán sujetos a aduanas y otros controles, lo que supondrá nuevas instancias de burocracia que pueden afectar el comercio. De hecho, según Bloomberg, a fines de 2020 algunas empresas de transporte europeas habían rechazado contratos de embarque al Reino Unido por temor a que se repita el caos de Dover, cuando Francia cerró sus fronteras por 48 horas como medida frente a la nueva cepa de coronavirus que circulaba en el sudeste de Inglaterra.  

También habrá mayores controles aduaneros entre Irlanda del Norte –que forma parte del Reino Unido, pero seguirá manteniendo algunas regulaciones de la UE, según estableció el acuerdo de retirada, para evitar un retroceso en las relaciones con Irlanda tras el Acuerdo de Viernes Santo– y Gran Bretaña, bastión que el premier británico, Boris Johnson, debió ceder en el marco de las negociaciones.

Servicios financieros

Los servicios financieros –que representan alrededor del 80% de la economía británica– son otra de las cuentas pendientes de Johnson respecto al acuerdo. Si  bien se habrían acordado ciertas cuestiones relacionadas a servicios profesionales y digitales, en lo que respecta a los financieros, el Reino Unido deberá esperar para ver cuánto acceso le da Europa a sus mercados.

La UE ya trabaja con otras plazas financieras internacionales en base a un "sistema de equivalencias", por el que puede reconocer que las normas de un país fuera del bloque son equivalentes a las europeas, flexibilizando así los obstáculos burocráticos para las entidades financieras. El Reino Unido y la UE acordaron que el acceso a sus mercados financieros debe establecerse en base a este sistema, pero hasta ahora la UE se ha abstenido de hacer una declaración en este sentido (a diferencia de los británicos que lo hicieron en noviembre), y como se trata de una decisión unilateral, no forma parte del acuerdo de cooperación. Una de las principales dudas de la UE es cuánto se va a distanciar el Reino Unido de las normas europeas ahora que abandonó el bloque.

Por lo pronto, el canciller británico Rishi Sunak, dijo que el acuerdo incluye un "marco de cooperación regulatoria estable", lo que debería dar algunas garantías, aunque según la UE, el texto cubre los servicios financieros de la misma forma en que generalmente el bloque trata otros acuerdos de libre comercio con terceros países. No obstante, se espera que en marzo ambas partes puedan firmar un memorándum de entendimiento que establezca un marco regulatorio de cooperación en servicios financieros.

Pesca

Los pescadores –que habían apoyado el referéndum de 2016 bajo la promesa de volver a controlar los mares británicos– tampoco están satisfechos con el acuerdo: los barcos europeos seguirán teniendo acceso a las áreas dentro de las 6 y 12 millas náuticas hasta junio de 2026 (período de transición), vencido ese plazo el acceso a las zonas de pesca se negociará anualmente. Durante ese período, Europa cederá progresivamente hasta el 25% de su cuota (equivalente a casi u$s 200 millones) a los británicos.  

Fronteras 

Por otra parte, aunque la UE y el Reino Unido acordaron que las personas no necesitan visas para moverse por sus respectivos países, la libre circulación tal como regía hasta el 31 de diciembre se acabó. De hecho, se espera que Europa aplique sus restricciones por coronavirus a los ciudadanos británicos, ahora que el Reino Unido no forma parte de la UE ni de la pequeña ‘lista blanca’ de países que pueden ingresar libremente al bloque europeo.

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