

En el corazón de Puerto Madero se alza una de las torres más emblemáticas del skyline porteño, reconocida por su monumentalidad y por su rol en la historia arquitectónica del centro financiero.
Se trata de la Torre Bouchard, un edificio que vuelve a ser noticia porque algunos de sus pisos más exclusivos acaban de salir a la venta con un precio que supera los u$s 18 millones.
Cuatro pisos de la Torre Bouchard salen a la venta: cuánto cuestan
Los cuatro pisos superiores, del 20 al 23, regresaron al mercado inmobiliario corporativo. Son casi 4000 metros cuadrados de oficinas clase A, que actualmente constituyen las únicas superficies disponibles dentro de la torre. El paquete completo se ofrece por u$s 18,6 millones.

Hasta fines de 2025, estos pisos funcionaron como parte de las oficinas del HSBC. Tras la venta de la operación local del banco al Galicia, los nuevos accionistas resolvieron desprenderse de estos espacios y avanzar con su comercialización durante el último trimestre del año.
La reaparición de estas plantas coincide con un repunte del mercado de oficinas premium. Según reportes del sector, en 2025 se absorbieron cerca de 98.500 metros cuadrados de espacios clase A en la Ciudad de Buenos Aires, el registro más alto de la década.
Aunque la vacancia se mantuvo elevada por el ingreso de más de 129.000 metros nuevos, hacia fin de año comenzó a descender hasta estabilizarse alrededor del 17,5%, con valores de alquiler estables.

La ubicación del edificio es uno de sus principales atractivos. Está implantado a metros de Plaza Roma, del Luna Park y con acceso directo a las avenidas Alem y Paseo Colón, en una zona rodeada de sedes corporativas, organismos públicos y el corredor de oficinas cercano al Dique 1 de Puerto Madero.
La historia detrás de uno de los edificios más icónicos de Puerto Madero
La Torre Bouchard tiene un recorrido singular dentro del mercado inmobiliario porteño. Su origen se remonta a la década de 1950, cuando el estudio SEPRA recibió el encargo de construir un edificio que alojara la redacción y la imprenta del diario La Nación. La obra avanzó por etapas entre 1960 y 1980, convirtiéndose durante décadas en la base operativa del medio.

Cuando el diario decidió trasladarse y abandonar el Microcentro, el inmueble comenzó a despertar el interés del sector privado como un activo con alto potencial de reconversión. Esa transformación finalmente llegó a comienzos de los 2000, cuando La Nación se asoció con Banco Río y Techint para desarrollar un proyecto corporativo moderno.
La renovación fue realizada por el estudio estadounidense HOK junto con Aisenson Arquitectos, quienes conservaron la estructura original pero agregaron una fachada vidriada contemporánea. Así nació, en 2004, el actual Bouchard Plaza, una de las torres más representativas del corredor Alem–Madero.

En 2007, el edificio fue adquirido por IRSA, que pagó alrededor de u$s 90 millones mediante un fideicomiso financiero. Con el tiempo, el grupo comenzó a vender distintos pisos a empresas que buscaban instalarse en el distrito financiero, en operaciones que en algunos casos superaron los u$s 10.000 por metro cuadrado, llevando la ocupación al 100%. Entre los principales compradores estuvo HSBC, que instaló allí parte de sus oficinas.
Esa relación continuó hasta 2020, cuando IRSA vendió gran parte del inmueble a la compañía química Dow por u$s 87,2 millones. Los pisos que hoy vuelven al mercado son aquellos que habían quedado en manos de HSBC y que, tras más de una década de uso, regresan al circuito inmobiliario tras la venta de su operación local.













