

Sacar a pasear al perro es una de las actividades más cotidianas y necesarias para quienes viven con mascotas. Sin embargo, algunos animales se excitan apenas ven la correa, se abalanzan hacia la puerta o intentan salir antes de que sus dueños estén preparados.
Para trabajar esta conducta, una de las habilidades que se pueden enseñar es la de esperar antes de cruzar una puerta.
La recomendación consiste en practicar pausas breves, reforzar la tranquilidad y permitir que el perro avance cuando recibe una señal.
La Universidad de Cornell, a través de su Centro de Salud Canina del Riney, explica que enseñar una señal de espera (wait, en inglés) permite que el animal se detenga temporalmente antes de avanzar, por ejemplo, cuando se abre la puerta de su casa.
El ejercicio para enseñarle a tu perro a esperar antes de salir de casa
El entrenamiento debe comenzar en un ambiente controlado y con ejercicios sencillos.
Según las recomendaciones publicadas por la Universidad de Cornell, es importante que el perro comprenda qué conducta se espera de él antes de aumentar gradualmente la duración o la dificultad del ejercicio.
El ejercicio, paso a paso:
- Empezar con una pausa breve: esperar a que el perro esté quieto y tranquilo antes de avanzar con el ejercicio. También se puede utilizar una indicación conocida, como sentarse, si el animal ya aprendió esa conducta.
- Reforzar el comportamiento deseado: cuando el perro logra esperar, reconocerlo con un elogio tranquilo o una recompensa que le resulte atractiva.
- Aumentar la dificultad de manera gradual: una vez que comprenda el ejercicio, practicar mientras el tutor se mueve o comienza a abrir la puerta.
- Incorporar una señal de liberación: utilizar siempre una palabra clara, como “vamos” para indicarle cuándo puede avanzar.
- Repetir sin retarlo: si el perro se adelanta, volver a una instancia más sencilla y practicar nuevamente, sin gritos ni castigos.
La guía de Cornell destaca que las sesiones deben adaptarse al aprendizaje del animal y que conviene aumentar progresivamente el tiempo y las distracciones.
Si el perro todavía no puede esperar cuando la puerta está abierta, es preferible reducir la dificultad antes que exigirle una conducta que aún no aprendió.

Qué recompensas se pueden utilizar para reforzar la conducta
El refuerzo positivo consiste en recompensar una conducta para aumentar las probabilidades de que vuelva a ocurrir. Las recompensas pueden ser comida, juguetes, elogios o caricias, según las preferencias de cada perro.
En una entrevista publicada por el Kennel Club Argentino, Federico C. García, identificado por la entidad como director nacional de Adiestramiento y adiestrador profesional, explicó que el refuerzo positivo permite asociar el aprendizaje con experiencias agradables.
El especialista también señaló que es importante conocer qué recompensa resulta efectiva para cada animal y utilizarla de manera adecuada.
En el caso de la puerta, el objetivo es que el perro aprenda que esperar y responder a la señal del tutor forma parte de la rutina previa al paseo.
No se trata de exigirle que permanezca inmóvil durante mucho tiempo desde el primer intento, sino de construir esa habilidad de manera progresiva.
Qué errores conviene evitar durante el entrenamiento
La Asociación Estadounidense de Veterinarios Especialistas en Comportamiento Animal (AVSAB, por sus siglas en inglés) recomienda utilizar métodos de adiestramiento basados en recompensas para enseñar conductas y abordar problemas de comportamiento.
Mientras que desaconseja los métodos aversivos, como los castigos físicos, los tirones correctivos de correa y los dispositivos que provocan dolor o miedo.
Por eso, si el perro se adelanta al abrir la puerta, conviene evitar los gritos o los tirones para obligarlo a quedarse quieto. Es preferible volver a una situación más sencilla y reforzar cada avance.














