

Un agente del Servicio Penitenciario fue detenido de forma inmediata tras intentar burlar un puesto de control en un penal provincial. El efectivo pretendía ingresar a la unidad de detención con elementos no autorizados entre sus pertenencias, pero el procedimiento policial de control de sus propios compañeros lo detuvo.
El sospechoso se presentó a su turno laboral matutino de manera habitual en el Complejo Carcelario N° 2 de Cruz del Eje. La guardia de la prisión ordenó la requisa obligatoria de rutina antes del ingreso del personal al establecimiento y en ese momento, las autoridades penitenciarias activaron la tecnología del escáner corporal completo para revisar al hombre.
El Body Scanner detectó una anomalía sospechosa en la zona pélvica del agente durante el paso por el sensor. Los oficiales a cargo de la guardia resolvieron profundizar el registro personal de inmediato y así, un grupo de inspección encontró un celular de modelo plegable escondido entre las piernas del agente.
Los hallazgos en los controles de seguridad
La requisa sobre los objetos personales reveló nuevos elementos delictivos dentro del bolso del uniforme penitenciario. Los supervisores hallaron varios billetes de dinero en efectivo impregnados con restos de una sustancia blanca sospechosa. Las autoridades decidieron convocar a los agentes de la Fuerza Policial Antinarcóticos de la provincia.
Los peritos antinarcóticos realizaron la prueba de campo correspondiente sobre los billetes secuestrados en el lugar. Los resultados del testeo confirmaron la presencia de cocaína en el papel moneda hallado. La justicia ordenó el secuestro inmediato del teléfono plegable y de todo el material biológico.

El agente fue aprehendido bajo los cargos por infracción a la Ley Nacional de Estupefacientes. Las actuaciones judiciales quedaron a cargo de la fiscalía de turno para resolver la situación procesal del detenido, aunque las autoridades no revelaron la identidad del sospechoso por cuestiones relativas al secreto de sumario.
El antecedente que encendió las alarmas
Las cárceles de la provincia registraron otros episodios similares en controles de acceso durante las últimas semanas. La seguridad del penal de Bouwer detectó diez chips telefónicos ocultos en una mochila infantil. En otro operativo reciente, se descubrió un módulo de comunicación guardado dentro de un recipiente con comida.
El Gobierno provincial adhirió al protocolo nacional de bloqueo automático para celulares secuestrados en las prisiones. Las autoridades continúan con la incorporación de tecnología avanzada para frenar la delincuencia desde las celdas.













