

Las tortas fritas son un clásico infaltable en la mesa argentina, pero su preparación tradicional suele traer consigo un exceso de grasa y calorías que no siempre queremos sumar.
La buena noticia es que se puede disfrutar de esta receta querida sin resignar ni una pizca de sabor. Con algunos ajustes simples y rápidos, el antojo de siempre se convierte en una opción más liviana, conveniente y, por qué no, un poco menos culposa y más nutritiva.
Cómo hacerlo correctamente
La clave para lograr tortas fritas más livianas está en cambiar la fritura por el horno, una técnica que reduce la grasa y mantiene una textura crujiente por fuera y tierna por dentro. Así, el clásico de la merienda conserva su sabor, pero en una versión más simple y saludable.
Los ingredientes son básicos: harina, agua y sal, con un poco de polvo de hornear para sumar volumen. También se pueden agregar hierbas como romero u orégano para potenciar el sabor sin sumar calorías. Lo importante es amasar bien, dejar reposar y estirar de forma pareja.
El paso a paso es rápido: se mezclan los secos, se incorpora el agua de a poco y se forma una masa lisa. Luego se porciona, se estira y se lleva al horno medio durante 20 a 25 minutos, hasta que queden doradas y crocantes. Una buena fuente ayuda a que la cocción sea uniforme.
Una vez listas, el mejor acompañamiento sigue siendo el de siempre: unos buenos mates. Para una merienda práctica y bien presentada, el nuevo mate vaso Hudson suma diseño y comodidad sin perder ese ritual argentino de compartir algo rico recién salido del horno.

Usos alternativos de la técnica de horneado
El horneado también sirve para adaptar empanadas, galletas saladas y masas dulces con menos grasa y buen sabor. Es una forma sencilla de renovar recetas clásicas sin perder su esencia.
Además, al evitar el aceite caliente, las preparaciones resultan más digestivas, más livianas y más fáciles de incorporar a una alimentación cotidiana. Para quienes buscan comer mejor sin resignar placer, el horno es un gran aliado.
Elegir bien las herramientas también importa: una fuente de vidrio templado distribuye mejor el calor, evita que la masa se pegue y permite llevar la preparación directo a la mesa. Y si la idea es completar la experiencia, el mate vaso Hudson aporta un toque moderno a una merienda bien argentina.














