

Cuando una persona fallece y llega el momento de repartir sus bienes, existe un documento que resulta indispensable para poner en marcha el trámite sucesorio.
Sin él, la Justicia no puede iniciar el expediente ni avanzar con la declaración de herederos, independientemente de que exista o no un testamento.
Se trata del certificado o partida de defunción, el documento que acredita oficialmente el fallecimiento y que constituye el primer requisito para comenzar una sucesión en Argentina. A partir de allí, será necesario presentar otra documentación que permita demostrar el vínculo entre el fallecido y quienes reclaman la herencia.
¿Por qué el certificado de defunción es el documento más importante para iniciar una sucesión?
El certificado o partida de defunción es el documento que acredita oficialmente el fallecimiento del causante (la persona que dejó la herencia).

Su presentación es obligatoria porque constituye el punto de partida de cualquier juicio sucesorio. Una vez incorporado al expediente, el juez puede comenzar a verificar quiénes son los herederos y qué bienes integran el patrimonio que será transmitido.
Qué documentación se necesita para iniciar una sucesión
Además del certificado de defunción, la Justicia suele solicitar otros documentos para acreditar el vínculo entre el fallecido y los herederos, así como los bienes que forman parte de la herencia.
La documentación más habitual incluye:
- Partida o certificado de defunción del fallecido.
- Partidas de nacimiento de los hijos.
- Partida de matrimonio, si la persona estaba casada.
- Partida de defunción del cónyuge, si era viudo o viuda.
- Documentación que acredite otros vínculos familiares cuando corresponda.
- Datos personales de todos los herederos (DNI, domicilio, estado civil, CUIT o CUIL y fecha de nacimiento).
- Copias de los títulos de propiedad de los inmuebles.
- Boletas de ABL, ARBA u otros impuestos para determinar la valuación fiscal de los bienes.
- Documentación de cuentas bancarias, vehículos, acciones u otros activos que integren la herencia.
Con toda esta información, el expediente puede presentarse ante la Justicia para comenzar formalmente la sucesión.
Qué tipos de sucesión existen
En Argentina existen dos tipos de sucesiones, cuyas se dividen en intestada o testamentaria. Cada una tiene diferentes características y se componen de la siguiente manera:
Sucesión intestada
Se produce cuando la persona fallece sin dejar testamento. En ese caso, la herencia se distribuye de acuerdo con el orden establecido por el Código Civil y Comercial.
Los principales herederos legítimos son:
- Los hijos y demás descendientes.
- Los padres y ascendientes.
- El cónyuge sobreviviente.
- Los parientes colaterales hasta el cuarto grado, cuando corresponda.

Sucesión testamentaria
Tiene lugar cuando el fallecido dejó un testamento válido donde expresa cómo desea distribuir parte de su patrimonio.
Sin embargo, la legislación argentina protege a los llamados herederos forzosos, por lo que el testador no puede disponer libremente de toda la herencia.
La ley reserva una porción mínima para:
- Los descendientes.
- Los ascendientes.
- El cónyuge.
Solo la parte disponible puede asignarse libremente mediante testamento.













