

El mercado automotor argentino atravesó en 2025 uno de sus mejores años de la última década. Según datos de la Cámara de Concesionarios (ACARA), se patentaron cerca de 612.000 autos 0 km, el registro más alto desde 2018.
En paralelo, el segmento de usados también mostró una fuerte dinámica: la Cámara del Comercio Automotor informó más de 1,8 millones de operaciones a lo largo del año.
Sin embargo, más allá del crecimiento en ventas, el contexto económico plantea un dilema para quienes están evaluando cambiar el vehículo.
Contra lo que podría indicar el sentido común, distintos indicadores sugieren que esperar antes de comprar también puede ser una estrategia válida, dependiendo del perfil del consumidor y la forma de pago.
¿Por qué conviene comprar un auto en febrero 2026?
Uno de los factores centrales detrás del nuevo equilibrio del mercado es el comportamiento del dólar. La estabilidad cambiaria, junto con la acumulación de reservas del Banco Central y la disciplina fiscal, contribuyó a frenar la escalada de precios en los autos nuevos.
En diálogo con El Cronista, Damián Di Pace, director de Focus Market, explicó que hoy conviene más porque el dólar oficial y paralelo se mantienen estables y bajos gracias a la acumulación de reservas del BCRA, la disciplina fiscal y la convergencia de bandas cambiarias con la inflación, lo que frenó los aumentos en precios de autos 0 km.

“Hace seis meses, con mayor volatilidad cambiaria y presiones inflacionarias residuales, los precios en pesos subían más rápido y ahora con mayor competencia y financiación más accesible en algunos segmentos, los autos —especialmente 0 km— se sienten más “baratos” en términos reales y relativos a salarios o ahorros en pesos. Es una ventana de estabilidad macro que favorece la compra antes de posibles correcciones futuras", explicó.
Este nuevo escenario también modificó la relación entre autos nuevos y usados, históricamente inclinada hacia el mercado de segunda mano como refugio de valor.
Autos 0 KM vs. usados
Con más opciones de crédito y planes promocionales impulsados por las marcas, el 0 km comenzó a recuperar atractivo frente a los usados, cuyos precios tardan más en ajustarse a la baja.
Di Pace detalló que en este escenario de dólar bajo y estable, conviene más el 0 km para quien puede pagarlo al contado o con financiación subsidiada por marcas: los precios en pesos ajustan poco, hay mayor oferta crediticia a tasas razonables para nuevos (subvencionadas), y la brecha con usados se achica porque los de segunda mano rezagan su corrección a la baja.

Los usados siguen caros en relación al 0 km por la demanda histórica de “refugio”, pero pierden terreno frente a la financiación de nuevos. A su vez con la reglamentación de inocencia fiscal algunos de lo que tengan dólares guardados pueden utilizarlos para comprar un auto.
Este cambio de tendencia explica, en parte, el fuerte repunte de los patentamientos, incluso en un contexto donde el consumo general todavía muestra señales de fragilidad.
¿Es momento de usar los dólares del “colchón”?
Otro punto clave pasa por el ahorro dolarizado. Con un tipo de cambio relativamente bajo y estable, algunos analistas consideran que puede ser un buen momento para transformar esos dólares en bienes durables.
Según Di Pace, convertir dólares a pesos hoy maximiza el poder de compra del vehículo antes de que una eventual corrección cambiaria si repunta la demanda de divisas.
A su vez, enfantizó: “Es una oportunidad de ‘salir del colchón’ en un momento de confianza macro relativa y usar el ahorro dolarizado para un bien duradero que preserva valor mejor que el efectivo en un contexto de carry trade y tasas positivas en pesos”.














